*

X

Se populariza en Europa la práctica de fumar hortensias para inducir alucinaciones

AlterCultura

Por: pijamasurf - 02/21/2017

Los jardines europeos se han ido despoblando de hortensias por causa del hábito de fumarlas de los jóvenes, que es cada vez más creciente

La búsqueda de estímulos que permitan alterar nuestra percepción --y, por ende, nuestra interacción con el mundo-- es milenaria, y dentro de esta larga y excitante carrera el ser humano se ha encontrado con cientos de sustancias contenidas en plantas, animales, minerales y otros, cada una con su particular aura de estimulación y efecto, y muchas de ellas acopladas a ecosistemas rituales que eventualmente formarían parte de profundas tradiciones místicas. 

Respondiendo tal vez a este afán de encontrar aliados perceptivos en el camino, pero coincidente también con una era de insaciabilidad y una dudosa determinación de consumir estímulos a toda costa, recientemente se ha registrado en Europa una creciente tendencia: fumar flores de hortensia. El resultado es un cuadro alucinógeno que está llamando a cada vez más personas, en especial jóvenes, a experimentarlo. 

Los jardines de Francia, Alemania, España y otros lugares del continente europeo han visto despoblar sus superficies de hortensias, flores que tradicionalmente encontrábamos en los jardines de nuestras tías y abuelas y que ahora se emplean como álter psicoactivos. Sin embargo, autoridades y especialistas han advertido sobre los riesgos de consumir estas flores ya que la combustión de sus hojas y tallos libera cianuro de hidrógeno, un gas altamente tóxico. Además, señalan que la exposición a este gas provoca múltiples efectos secundarios que van desde mareo, nausea e irritación de la tráquea hasta pérdida de conocimiento o incluso la muerte. 

Las voces oficiales generalmente descalifican cualquier sustancia psicoactiva, pero también hay que considerar que la exploración debe hacerse de forma responsable e inteligente, sobre todo cuando se trata de sustancias que alteran la percepción de la conciencia. Por eso te sugerimos que en este o cualquier otro caso, antes de entregarte a la experiencia te informes minuciosamente sobre cada sustancia que contemples ingerir.  

Estudio confirma que los seres humanos somos cada vez más estúpidos

AlterCultura

Por: pijamasurf - 02/21/2017

Eso que muchas personas han percibido o sugerido (la estupidización de la raza humana) podría haberse comprobado científicamente

La era de la información y la hiperconectividad, la revolución de la conciencia y la evolución acelerada, son algunos de los conceptos con los que diversos seres humanos construyen una esperanza. Nos referimos a la posibilidad de algún día lograr un mundo más equilibrado y justo a pesar de la obscenidad que rige el sistema actual. Sin embargo, esto también podría leerse de otro modo, es decir, que en realidad estamos en la "era de la simulación" y que nuestra hiperconectividad es verdaderamente la desconexión sensible de la interacción humana; que la revolución de la conciencia es tan sólo un término optimista para nombrar una probable madeja de pretensión neomística y que la evolución acelerada es un espejismo del ego colectivo. 

Si las posibilidades que recién planteamos se deciden hacia uno u otro lado, eso sólo el tiempo lo dirá. Mientras tanto, lo que parece ser un hecho científicamente confirmado es que la raza humana se encuentra sumergida en un proceso de estupidización. Al menos eso sugiere un estudio publicado por la firma islandesa de estudios genéticos deCODE. De acuerdo con su investigación, los seres humanos hemos experimentado un decaimiento gradual del promedio de IQ (aproximadamente el 0.04% cada década). Y aunque la caída es bastante pequeña, la suma podría ponerse divertida. Además, esta tendencia contrasta con una contraria, ya que entre 1932 y 1974 el IQ promedio se elevó 14 puntos. 

Sobra decir que el IQ es un criterio limitado que sólo considera una cierta acepción de la inteligencia humana. De hecho hay quién, resonando con el optimismo de la expansión de la conciencia, podría afirmar que el ser humano está inmerso en un proceso de sensibilización por sobre uno de racionalización. Pero también debemos admitir que el IQ es una de las pocas variables objetivas que tenemos para medir ciertas aptitudes de nuestras funciones cognitivas. 

En caso de que fuese cierta la premisa de que los seres humanos somos cada vez más estúpidos, esto podría arrojar varios candidatos causales, entre ellos las redes sociales, la comercialización de la conciencia, el culto al ego disfrazado de trascendencia o nuestra triste desconexión del gran maestro del ser humano, la naturaleza...