*

X

Descubren cuarzos en el núcleo de la Tierra que impulsan el campo magnético

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/02/2017

Una aleación de oxígeno y silicio (la misma composición de los cuarzos) podría ser la fuente de energía faltante que impulsa el campo magnético de la Tierra

Un equipo de científicos estudiando la composición del núcleo de la Tierra y las fuentes de energía que generan el campo magnético del planeta ha descubierto la presencia de aleaciones similares al cuarzo que podrían jugar un papel insospechado en la generación de dicho campo.

Desde hace unos años, los científicos estudian dos hipótesis para entender el sostenimiento del campo geomagnético; una es un descenso importante en la temperatura del núcleo, otra es una fuente de energía no descubierta. 

El núcleo está compuesto mayormente de hierro, en menor medida níquel y un 10% de aleaciones de elementos como silicio, oxígeno, azufre, carbón e hidrógeno.

La investigación liderada por Kei Hirose mostró la presencia de silicio y oxígeno, que se han combinado para formar cristales de dióxido de silicio, la misma composición que los cuarzos minerales en la superficie de la Tierra, que son importantes en nuestra tecnología.

Los científicos creen que estos cristales podrían proveer una "inmensa fuente de energía que podría impulsar el campo magnético de la Tierra". El descubrimiento también podría tener implicaciones en la formación de nuestro planeta y en las condiciones tempranas del Sistema Solar. La cristalización altera la composición del núcleo pero eventualmente el proceso de cristalización se detendrá, justamente cuando se acabe el inventario de silicio y oxígeno.

El neurocientífico Sam Harris explica en qué consiste el estado mental que llamamos felicidad

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/02/2017

Ya sea que estemos teniendo sexo, jugando un deporte o meditando, esta cualidad de la atención define el gozo de dichas experiencias

Sam Harris es uno de los neurocientíficos más conocidos, debido a sus libros y su presencia en la Red. Harris es  ateo (pero moderado, no tan fanático como Richard Dawkins), ha experimentado con psicodélicos y práctica la meditación (mindfulness). En una aportación para el sitio Big Think Harris responde a la pregunta sobre qué es lo que lo hace feliz, y en su respuesta nos da un modelo funcional de la felicidad que es muy cercano al budismo.

Harris dice que "la ausencia de neurosis, la ausencia de miedo, la ausencia de ansiedad" es lo que lo hace feliz, y esto lo podemos extrapolar a todas las personas. El neurocientífico agrega: "cuando reconoces lo que es la conciencia, cuando esos estados se han desvanecido [la mente] me parece intrínsecamente feliz. Esta intrínsecamente bien, intrínsecamente pacífica e incluso a veces alegre". Esto recuerda la noción budista de que la mente es la causa que precede a todas las cosas y que la naturaleza esencial de la mente, más allá de todo obnubilamiento, es la budeidad, la cual puede definirse como el estado constante que ha trascendido el sufrimiento.

La felicidad de Harris, seguramente influida por el mindfulness, está basada "en sólo darse cuenta del propio ser en el momento presente", sin que esto signifique "estar continuamente en conversación con el propio ser sobre el momento presente y pensando, pensando, pensando incesantemente". Cuando esto se deja, cuando las ruminaciones cesan, "ya sea porque estás meditando, o estás gozando haciendo un deporte, o teniendo sexo", entonces la felicidad surge naturalmente. "En realidad todas las experiencias pico tienen esta característica de que tu atención esta focalizada de una manera no compleja en tu experiencia en el presente. Este estado de la mente yo lo llamaría la felicidad". Lo contrario de la felicidad sería "la autoabsorción neurótica... la ansiedad del futuro o el reproche de lo que no hiciste". En suma, todo lo que nos impide reconocer la realidad del presente. Lo importante de esto es que la felicidad que propone Harris, que tiene claros ecos con el budismo, en gran medida no es contingente a factores externos que impliquen obtener algo del mundo sino que sólo depende de nuestra propia interioridad, de conseguir calmar, concentrar y controlar nuestra mente, de ser capaces de atender a lo que sucede sin proyectar miedos o esperanzas. La felicidad proviene de la mente y se vierte hacia el mundo, del cual recibe una siempre renovada frescura, todo está siempre cambiando, no hay nada a qué agarrarse y eso para la mente es la libertad.