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Hoy hay fiesta en tu vida: un poema de Derek Walcott sobre la reconciliación con uno mismo que llega a toda existencia

Arte

Por: pijamasurf - 03/17/2017

Compartimos un poema de Walcott para recordarlo por siempre

Este 17 de marzo del 2017 murió Derek Walcott, un nombre que quizá no muchos conocían pero que fue fundamental en la poesía en lengua inglesa del siglo XX. Walcott fue el artífice de una obra profundamente reflexiva, con atisbos hacia lo espiritual y la exploración de las dimensiones místicas de la existencia. Por lo demás, profesó siempre un amor inagotable por el idioma inglés, el cual manejó con cierto barroquismo, pero también con musicalidad y cadencia.

En 1992 Walcott ganó el premio Nobel de Literatura, y en su carrera obtuvo otros reconocimientos importantes. Anecdóticamente cabe mencionar también que el poeta fue un gran amigo de Octavio Paz, cuya poesía llegó a traducir al inglés.

A continuación –a manera de homenaje y porque la pérdida de un poeta es casi siempre una circunstancia lamentable, como arrebatarle al mundo una ocasión de felicidad– compartimos un poema de Walcott con un tema profundo aunque tratado sencillamente: ese momento crucial en que una persona se reconcilia consigo misma, acepta lo que es y, a partir de eso, comienza a amarse incondicionalmente. Compartimos la versión del poeta Aurelio Asiain, que tomamos de su sitio, y después el original de Walcott.

 

AMOR DESPUÉS DEL AMOR

Llegará el día
en que, con júbilo,
te recibas a ti mismo que llegas
hasta tu puerta, ante tu propio espejo,
y uno al otro sonriendo se den la bienvenida

 

y se digan: siéntate. Come.
Volverás a querer al extraño que has sido.
Saca el vino. Y el pan. Tu corazón, devuélvelo
a sí mismo, al extraño que te ha amado

 

toda la vida, al que ignoraste
por otro, al que te sabe de memoria.
Esas cartas de amor en las estanterías,

 

quítalas; y las fotos, las notas consternadas.
Corta tu propia imagen del espejo.
Y siéntate. Hoy hay fiesta en tu vida.

 

LOVE AFTER LOVE

The time will come
when, with elation
you will greet yourself arriving
at your own door, in your own mirror
and each will smile at the other's welcome,

 

and say, sit here. Eat.
You will love again the stranger who was your self.
Give wine. Give bread. Give back your heart
to itself, to the stranger who has loved you

 

all your life, whom you ignored
for another, who knows you by heart.
Take down the love letters from the bookshelf,

 

the photographs, the desperate notes,
peel your own image from the mirror.
Sit. Feast on your life.

 

non omnis moriar -

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Construye tu palacio de la memoria: estudio muestra efectividad de antigua técnica para mejorar la memoria

Arte

Por: pijamasurf - 03/17/2017

La vieja técnica de construir un palacio de memoria para colocar ahí objetos que queremos recordar ha sido comprobada por la ciencia

En la antigüedad la memoria era considerada un arte y se utilizaban técnicas artesanales para desarrollar esta facultad que, al menos en la filosofía platónica, estaba relacionada al poder de la psique de acceder a la realidad universal. 

La técnica más favorecida entre distintos filósofos y artistas fue la desarrollada por Simónides y consiste en crear un palacio o teatro de la memoria, un lugar familiar pero estimulante en el cual se colocan las cosas que se quieren recordar.  

Un nuevo estudio científico mostró que al practicar esta técnica por sólo 40 días la actividad cerebral de una persona común se empieza a parecer a la de uno de los llamados atletas de la memoria, personas que compiten en campeonatos mundiales de memoria. La investigación sugiere que la capacidad mnemónica no es algo meramente innato y puede desarrollarse con gran plasticidad. El neurocientífico Boris Konrad, quien es también un atleta de la memoria, señala que esta técnica es efectiva ya que mapea información aburrida sobre algo que el cerebro ha evolucionado para hacer, esto es, recordar información en relación con una locación específica. Uno tiene experiencias de esto diariamente: cuando pasamos por cierto lugar o hacemos cierta actividad surgen ciertas memorias dependientes.

Quizás el más grande expositor del arte de la memoria fue el genio renacentista Giordano Bruno, quien escribió profusamente sobre el tema. Entre las varias técnicas que desarrolló está la de asignar una letra a un personaje o a un objeto y luego combinar esas letras, en una "rueda de la memoria". Bruno también se sirvió de la técnica ancestral de colocar el contenido de nuestra memoria, estos personajes mentales, en un anfiteatro o en los anaqueles de una biblioteca. La memoria funciona de manera espacial: al ubicar la información en cierto espacio --que puede ser un teatro imaginario o un espacio familiar-- la grabamos en un lugar particular que es también un estado mental particular (memoria dependiente del espacio). Una entrada en el blog AALTARIS describe bien este arte:

La esencia del arte consiste en la habilidad de mejorar la memoria mediante ejercicios de mecánica mental. Cuando es necesario recordar una compleja masa de información, primero ésta debe ser separada en secciones relevantes con respecto a distintos temas. Luego éstos deben ser dispuestos en algún orden, quizá jerárquico, alfabético o cronológico. Acto seguido, cada fragmento manejable de información es vinculado a un objeto material que pueda ser recordado con facilidad. Dicho objeto material puede ser un lugar, una cosa o una persona. El mejor ejemplo es un método para memorizar una larga lista de nombres, números o cualquier otra forma de información. En primer lugar, la lista es dividida en secciones y luego los fragmentos más manejables son asignados a la habitación de una casa. Dentro de cada habitación, los distintos fragmentos de información son asignados a distintos objetos. Si la técnica es seguida al pie de la letra, vastas cantidades de información pueden ser recordadas con sólo pasear mentalmente por la casa e ir cogiendo aquellos objetos a los que ha sido asignada la información.

Con la combinación de sabiduría ancestral y conocimiento científico es garantía que esta técnica funciona, así que no esperes más y construye tu propio palacio de la memoria. Aquí un ejemplo de un "teatro de la memoria":