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¿Quieres evitar el sufrimiento? Tienes que seguir la doctrina de Schopenhauer (VIDEO)

Filosofía

Por: pijamasurf - 03/19/2017

La filosofía de Arthur Schopenhauer señala el sufrimiento propio de la existencia, pero sólo para invitarnos a descubrir por nosotros mismos la posibilidad de disfrutar y vivir realmente

Arthur Schopenhauer es uno de los filósofos fundamentales del pensamiento occidental, un título que, tristemente, lo ha arrinconado en los salones de aburrimiento de la academia o en la soledad de las bibliotecas universitarias, en lugar de que, como sería mejor, esté en las manos de lectores ávidos de vivir y construir el sentido de su propia existencia. 

Grosso modo, esa es la premisa de la que parte el video que ahora compartimos, el cual pertenece al proyecto The School of Life, impulsado por el también filósofo Alain de Botton. Con dinamismo y claridad, el video resume la idea más poderosa de Schopenhauer: la voluntad de vivir, ese impulso que nos lleva a disfrutar, sentir placer, enamorarnos, desear, emprender hazañas… en suma, la fuerza que nos mantiene vivos.

Paradójicamente, se trata de una fuerza que nosotros mismos nos encargamos de contener, a la cual ponemos límites e incluso pretendemos ignorar, como si prefiriéramos sufrir en vez de disfrutar, mantenernos en la existencia pero como muertos en vida, en vez de vivir realmente.

Más allá de las limitaciones propias de su contexto –por ejemplo, su visión sobre el fin del sexo, reproducirse, y la importancia de formar una familia– la filosofía de Schopenhauer es una gran enseñanza respecto de la vida en sí, en especial por el señalamiento que hace sobre las ilusiones que la rodean y que usualmente creemos con fervor: que vinimos al mundo para ser felices, por ejemplo, o para tener el reconocimiento de los demás, o para acumular riqueza.

Con cierta cercanía al budismo que conoció desde la juventud, Schopenhauer nos invita a deshacernos de esos fantasmas, despejar la niebla que engaña nuestra visión y construir por nosotros mismos el sentido de nuestra propia existencia; encontrarlo, inesperadamente, en los hechos cotidianos de nuestra propia vida.

 

*Puedes ver el video subtitulado activando la función de Traducir subtítulos de YouTube.

 

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11 frases para recordar a Zygmunt Bauman, el lúcido analista de la sociedad moderna

Filosofía

Por: Pijamasurf - 03/19/2017

A un par de días de la muerte de Bauman, autor del concepto de la "modernidad líquida", lo recordamos con sus palabras

El recientemente fallecido sociólogo polaco Zygmunt Bauman fue uno de los más lúcidos analistas de los efectos de la tecnología y específicamente de las redes sociales en el marco de la modernidad y la sociedad de consumo. 

Bauman había expuesto que la idea de que la promesa neoliberal de unos cuantos acabaría derramándose hacia otros estratos de la sociedad era una gran mentira, mientras que la desigualdad sigue creciendo sobre dicha promesa. Así se crea lo que llama "un precariado", una sociedad precaria que sufre a expensas de una minoría privilegiada. 

El diario El País recupera nueve citas memorables de este gran pensador (y nosotros añadimos dos más):

1. Mucha gente usa las redes sociales no para unir, no para ampliar sus horizontes, sino al contrario, para encerrarse en lo que llamo zonas de confort, donde el único sonido que oyen es el eco de su voz, donde lo único que ven son los reflejos de su propia cara. Las redes sociales son una trampa. 

2. El viejo límite sagrado entre el horario laboral y el tiempo personal ha desaparecido. Estamos permanentemente disponibles, siempre en el puesto de trabajo.

3. Todo es más fácil en la vida virtual, pero hemos perdido el arte de las relaciones sociales y la amistad.

4. Hemos olvidado el amor, la amistad, los sentimientos, el trabajo bien hecho. Lo que se consume, lo que se compra son sólo sedantes morales que tranquilizan tus escrúpulos éticos.

5. El 15-M es emocional, le falta pensamiento.

6. Las pandillas de amigos o las comunidades de vecinos no te aceptan porque sí, pero ser miembro de un grupo de en Facebook es facilísimo. Puedes tener más de 500 contactos sin moverte de casa, le das a un botón y ya.

7. Ha sido una catástrofe arrastrar la clase media al precariado. El conflicto ya no es entre clases, sino de cada uno con la sociedad.

8. Las desigualdades siempre han existido, pero desde hace varios siglos se cree que la educación podía restablecer la igualdad de oportunidades. Ahora, el 51% de los jóvenes titulados universitarios están en el paro y los que tienen trabajo, tienen un empleo muy por debajo de sus cualificaciones. Los grandes cambios de la historia nunca llegaron de los pobres de solemnidad, sino de la frustración de gentes con grandes expectativas que nunca llegaron.

9. La posibilidad de que el Reino Unido funcione sin Europa es mínima (dijo en 2011).  

10. La cuestión de la identidad ha sido transformada de algo que viene dado a una tarea: tú tienes que crear tu propia comunidad. Pero no se crea una comunidad, la tienes o no; lo que las redes sociales pueden crear es un sustituto. La diferencia entre la comunidad y la red es que tú perteneces a la comunidad pero la red te pertenece a ti. Puedes añadir amigos y puedes borrarlos, controlas a la gente con la que te relacionas. La gente se siente un poco mejor porque la soledad es la gran amenaza en estos tiempos de individualización. Pero en las redes es tan fácil añadir amigos o borrarlos que no necesitas habilidades sociales.

11. Lo que está pasando ahora, lo que podemos llamar la crisis de la democracia, es el colapso de la confianza. La creencia de que los líderes no sólo son corruptos o estúpidos, sino que son incapaces. Para actuar se necesita poder: ser capaz de hacer cosas; y se necesita política: la habilidad de decidir qué cosas tienen que hacerse. La cuestión es que ese matrimonio entre poder y política en manos del Estado-nación se ha terminado. El poder se ha globalizado pero las políticas son tan locales como antes. La política tiene las manos cortadas. La gente ya no cree en el sistema democrático porque no cumple sus promesas. Es lo que está poniendo de manifiesto, por ejemplo, la crisis de la migración. El fenómeno es global, pero actuamos en términos parroquianos. Las instituciones democráticas no fueron diseñadas para manejar situaciones de interdependencia. La crisis contemporánea de la democracia es una crisis de las instituciones democráticas.