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Según la ciencia, este es el método más efectivo para aprender

Ciencia

Por: PijamaSurf - 03/31/2017

El aprendizaje se puede realizar en función de métodos alternativos.

En los últimos días surgió en México la viralización del video de Mars Aguirre, en el que la videoblogger anunciaba que dejaba la escuela por “su sistema retrógrada”. Desde entonces han surgido múltiples críticas al respecto, incluyendo imágenes en donde se compara la actitud rebelde de blogger mexicana y la lucha rebelde de la superviviente Malala Yousef quien ganó el Premio Nobel de la Paz por su lucha para adquirir la misma educación que los hombres. 

Frente a esta irónica situación, es indispensable recordar que la educación es un derecho humanitario y por tanto tanto hombres como mujeres, de cualquier rango social, tiene la misma oportunidad de estudiar según sus deseos. Si bien la escuela es sinónimo de la educación, la  educación no lo es forzosamente de la escuela, por lo que el aprendizaje se puede realizar en función de métodos alternativos. 

De acuerdo con John Dunlosky y su equipo de psicólogos de Kent State, la manera más efectiva y rápida de aprender se le llama “práctica distributiva”. Esto quiere decir que si se desea perfeccionar un nuevo concepto, lo ideal es estudiar arduamente durante un periodo corto de tiempo, tomar un descanso y luego estudiar arduamente de nuevo. Desgraciadamente esta dinámica no es la que usualmente se pone en práctica en diversos sistemas académicos, muy a pesar de que estudios psicológicos muestran los beneficios de distribuir los tiempos en los procesos de aprendizaje y enseñanza. 

En palabras de Dunlosky, “estas estrategias se han analizado vastamente en libros de textos de psicología educativa, y los estudiantes de pedagogía no reciben una buena introducción al respecto para aplicarlo durante sus enseñanzas.” E incluso agrega que las viejas estrategias de releer y subrayar con marcador de colores proveen beneficios mínimos para el aprendizaje: “Al releer lo que se planea aprender con una práctica de recuperación retrasada [releer después de un corto lapso de distracción]  ayudaría mucho a los estudiantes.”

De este modo el aprendizaje deja de ser un fenómeno exclusivo de los sistemas académicos, sino un proceso que, guiado de manera productiva, puede convertirse en la herramienta más poderosa para la trascendencia humana. En especial cuando se trata de un derecho humano que requiere alcanzar cada vez más personas en situaciones de riesgo. 

¿Se puede eliminar el libre albedrío del ser humano?

Ciencia

Por: PijamaSurf - 03/31/2017

A través de anuncios, apps en gadgets electrónicos, mensajes subliminales e incluso, en ciertas circunstancias, un tipo de educación moral, se puede suprimir la existencia del libre albedrío

En la década de los 80, el científico Benjamin Libet realizó un experimento en donde descubrió que el polémico y ancestral libre albedrío se trataba tan sólo de un aprendizaje vicario –la repetición de conductas observadas con anterioridad. Esto provocó no sólo un impacto en las antiguas teorías sobre la toma consciente de decisiones (ya que se consideraba que ésta era un prerrequisito exclusivo del ser humano) sino también nuevas investigaciones y enfoques en torno a la teoría de Libet. 

Actualmente, entre las investigaciones que más han profundizado al respecto se ha debatido la teoría de la eliminación o programación del libre albedrío, pues según el descubrimiento de Libet no existe tal prerrequisito, por lo que es posible reprogramarlo e incluso eliminarlo de la experiencia de la humanidad. De acuerdo con un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences por investigadores de Alemania, esto parece ser más complejo de lo ya considerado… 

Para el doctor John-Dylan Haynes, de la Charité-Universitätsmedizin de Berlín:

Las decisiones de una persona no se encuentran a merced del inconsciente ni de las ondas cerebrales tempranas. [Las decisiones] son capaces de intervenir activamente en el proceso de ‘toma de decisiones’ e interrumpir un movimiento. Anteriormente las personas usaban los signos  cerebrales de preparación para argumentar en contra del libre albedrío. Nuestro estudio demuestra que la libertad es mucho menos limitada de lo que se pensaba.

Según su investigación, los participantes pudieron cancelar un movimiento después de que el cerebro comenzara su actividad preparatoria inconsciente, la cual fue identificada por Libet. Esto indicó que los humanos pueden conscientemente intervenir y, por tanto, ‘reprimir’ los procesos que, de acuerdo con la neurociencia, eran considerados automáticos y más allá del poder de la conciencia. 

En otras palabras, estos estudios demostraron que el ser humano actúa siempre desde la conciencia mediante lo aprendido como libre albedrío. Esto rompe de alguna manera con el determinismo, brindando una mayor responsabilidad sobre cada una de las acciones tomadas y realizadas a lo largo de la vida. Sin embargo, para que esta teoría funcione, se requiere de un flujo efectivo –y saludable– de información entre lo consciente y lo inconsciente. En caso de que los agentes inconscientes, como la automaticidad aplicada a la hora de hacer la rutina matutina, pudieran reprogramarse, podrían controlarse al grado de “inhabilitar” el libre albedrío. 

Ahora, llevando a la práctica esta información, el libre albedrío podría estar en riesgo a la hora de someternos a sutiles métodos de programación a través del Inconsciente. Esto significa que a través de anuncios, apps en gadgets electrónicos, mensajes subliminales e incluso, en ciertas circunstancias, un tipo de educación moral, se puede suprimir la existencia del libre albedrío, y al parecer se necesitaba del método científico para demostrarlo.