*

X

Las redes sociales nos están volviendo literalmente locos (efectos de la vida digital en nuestra salud mental)

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 03/01/2017

Cada vez más estudios confirman lo que la mayoría experimentamos día a día: las redes sociales están causando estragos en nuestra psique

Ansiedad, narcisismo o dependencia, son sólo algunos de los fenómenos que hoy son cada vez más comunes que nunca. Y en este escenario las redes sociales, de acuerdo con múltiples estudios, tienen una responsabilidad significativa. ¿Te has puesto a analizar cuántas veces al día checas alguna de tus múltiples redes (ya sea Facebook, Twitter, Instagram, incluso WhatsApp)? ¿Qué emociones o sensaciones te produce este ritual tautológico? 

Hace apenas unos días la American Psychological Association liberó un estudio que practica anualmente y, por primera vez en 10 años, refleja un contundente aumento en los niveles de estrés entre la población. Si bien en el caso de los estadounidenses el "ambiente político" se apuntó como uno de los factores (cortesía del Sr. Trump, suponemos), el reporte hace énfasis en el rol que la tecnología, y en especial de las redes sociales, tienen en este incremento.

En la última década el uso de redes sociales se ha catapultado, y en el caso de Estados Unidos el 43% de la población califica como un "constant checker", es decir, personas que revisan compulsivamente, o al menos con una frecuencia insana, sus correos, chats o cuentas en redes. Estas personas evidenciaron niveles de estrés 20% superiores al resto de la población (5.3, en comparación con el 4.4 promedio). 

El punto es que este aumento significativo de estrés se manifiesta de múltiples y poco deseables maneras, entre ellas niveles más altos de depresión, incontables problemas de salud a nivel físico y conductas nocivas que afectan el tejido social, las relaciones interpersonales y, en pocas palabras, la mente y salud colectivas.

El antídoto es tan obvio como impopular: desconectarse cada vez más, hacer tiempos durante el día, semana o mes para estar completamente desconectados y, mientras chocamos nuestros numerosos canales de "interacción" a distancia, dedicar un instante a observar lo que esta actividad nos genera para luego modular nuestra experiencia.

La ciencia muestra que definitivamente el multitasking no es muy productivo

De manera llamativa, hace algunos años se pensaba que el multitasking era algo positivo entre ciertos grupos (quizás algo que era difundido por compañías de tecnología o una cultura empresarial poco inteligente que buscaba explotar a los trabajadores). Y aunque la habilidad de hacer dos cosas o más a la vez puede ser útil en muchas ocasiones, como regla el multitasking es una pésima estrategia de aprendizaje o productividad.

En los últimos años diversos neurocientíficos han hecho estudios con personas haciendo multitasking y medido el tiempo que tardan en realizar múltiples tareas, el número de errores que cometen y demás efectos relacionados. La American Psychology Association ha determinado que cambiar de una tarea a otra tiende a reducir la productividad en cerca del 40% y se cree que se pierden unas 16 horas a la semana por hacer multilabores. "El multitasking parece más efectivo en la superficie, pero en realidad hace que las cosas tarden más e involucra más errores". 

El psicólogo David E. Mayer de la Universidad de Michigan sostiene que el multitasking aumenta en un 50% el número de errores que tenemos en promedio al llevar a cabo una tarea. Además, interfiere con el aprendizaje, pues la información no se asimila a nivel profundo. Así que si estudias usando tu teléfono, ya sabes.

Otros estudios sugieren que un 2% de la población es eficiente realizando multitasking, pero estas son las personas que menos tendencia tienen ello, es decir tienen una gran capacidad de focalizar su atención, probablemente porque la han aprendido a cultivar evitando el multitasking.