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We Vibe tendrá que pagar millones por utilizar datos de temperatura para analizar a sus usuarios

En la era del Big Data no son sólo los teléfonos los que nos "espían" también los vibradores captan jugosos ríos de metadata.

La compañía de juguetes sexuales electrónicos WeVibe tendrá que pagar hasta 10 mil dólares a cada uno de sus clientes luego de que registro datos de sus usuarios sin previo aviso.

El vibrador We Vibe 4 Plus, que se conecta  vía Blue Tooth a un app, fue utilizado para recabar información a partir de la temperatura y la frecuencia de uso. Este vibrador fue promovido como una forma de que las parejas tuvieran relaciones a distancia al activarse vía remota e incluso conectándose a una interfase de video.

Los datos de We Vibe eran enviados a la compañía Standard Innovation. En total We Vibe tendrá que pagar 4 millones de dólares por esta violación a la privacidad. Estamos entrando en una época en la que los usuarios de los productos ya no son sólo consumidores sino que son también mercancía que puede capitalizarse.

 

 

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Travis Kalanick le dijo a un conductor de Uber que debía asumir su propia mierda, algo sobre lo cual él mismo y Uber deberían reflexionar

Travis Kalanick ha pasado una mala semana, luego de que se diera a conocer un video en el que alecciona a uno de sus empleados en un viaje de Uber en California.

Enfrascado en una discusión con el conductor de Uber sobre la caída en las remuneraciones a los conductores, Kalanick perdió un poco el talante y le dijo: "A algunas personas no les gusta tener que tomar responsabilidad por su propia mierda". Estos comentarios han causado gran polémica y han hecho que Kalanick, que fue parte de los asesores de la campaña de Donald Trump, tenga que emitir declaraciones en las que se disculpa e indica que buscará ayuda en el manejo ejecutivo de la empresa.

Escribiendo  en The Guardian, Laurie Penny sugiere que este episodio muestra la esencia de Uber y una nueva ola de corporaciones que toman como modelo de negocios el privilegio. Las palabras de Kalanick al conductor se le regresan: "Palabras verdaderas nunca han sido dichas por un magnate: para Uber, al igual que muchas otras agresivas corporaciones, no asumir responsabilidad por su propia mierda no es sólo una filosofía, es un modelo de negocio".

Este año Uber ha recibido demandas en todo el mundo de conductores que insisten en que lo que ganan no les alcanza para vivir. Se la ha criticado por pasar por alto las leyes locales. Se ha acusado a sus empleados de acoso sexual y misoginia y de desactivar protestas en contra del veto musulmán de Trump.

Según Douglas Rushkoff, el proyecto de Uber (una compañía de la cual Google tiene acciones) es finalmente eliminar el inconveniente de tener que lidiar con conductores humanos y mover por todo el mundo autos autopiloteados. 

Todo esto importa, dice Penny, porque Uber es "una compañía de ingeniería social enmascarada como una compañía de tecnología y considera que la responsabilidad social es una pieza obsoleta del aparato".