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Cientos de niños refugiados entran misteriosamente en coma en Suecia al saber que sus padres serán deportados

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/02/2017

El extraño caso de cientos de niños refugiados que en tiempos recientes han caído en un sueño comatoso durante meses e incluso años

En un extraño y desconsolador fenómeno que ha estado sucediendo en Suecia en los últimos años, cientos de niños hijos de refugiados presentan un extraño síndrome de apatía extrema que ha sido llamado uppgivenhetssyndrom, algo así como el síndrome de darse por vencidos. 

Cientos de niños presentan un estado similar al coma en el que durante meses o incluso años dejan de pararse de la cama, sin poder beber, comer o hablar en algunos casos. La mayoría de los niños son refugiados de países de la ex Yugoslavia o países soviéticos y todos viven en Suecia, un país conocido por brindar asilo a refugiados y el único en el cual se ha reportado esta misteriosa condición. Generalmente, los niños entran en dicho estado de abandono del mundo cuando saben que sus padres serán deportados o una vez que lo son. "Son como Blanca Nieves, simplemente se desvanecen del mundo", dice un doctor sueco.

La única cura que se ha detectado ocurre cuando los padres logran conseguir permisos para mantenerse en el país, pero esto no sucede de súbito: sólo con el tiempo (a veces meses), cuando la información logra ser asimilada, los niños salen del estado de absoluta resignación y apatía en el que se encuentran.

La periodista Rachel Aviv, quien ha reportado esta historia para el New Yorker, narra que al principio le parecía irreal, una especie de cuento de hadas. Al conocer a dos de estas niñas notó:

una sensación de desconexión entre lo jóvenes y saludables, incluso bellas, que se veían. Se veía como si estuvieran durmiendo. Era una sensación enfermiza saber que estaban en esa posición durante años. Las personas hacían comparación con la hibernación, pero los humanos no hibernan. Era surreal.

Las dos chicas de las que habla perdieron la capacidad de caminar 24 horas después de enterarse de la noticia. Una llevaba 2 años en ese estado y la otra sólo unos meses.

Aviv cuenta también sobre un niño que llevaba 2 años en esa condición, pero en su caso lo inquietante era que ya se había enterado de que sus padres podían permanecer en Suecia y estaban con él. El niño sólo había logrado abrir los ojos, pero no mucho más.

Resulta extraño también que, luego de que los niños salen de este estado, "uno nunca hubiera sabido que estuvieron enfermos". Actúan y hablan de manera completamente normal, lo único es que han perdido años de sus vidas en un sueño sin recuerdos.

 

Lee el excelente reportaje de Rachel Aviv: The Trauma of Facing Deportation

Así es como los medios te hacen aceptar ciertas ideas hasta que las crees tuyas (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/02/2017

Chomsky analiza en estos videos cómo las ideas no surgen ni se aceptan espontáneamente, sino a través de un proceso implementado con precisión

El término “propaganda” tiene, no por casualidad, una mala reputación. Apenas lo escuchamos pensamos en regímenes fascistas, en mentiras repetidas una y otra vez hasta que se convierten en verdades (según la conseja de Joseph Goebbels), en medios comprados por el poder en turno y, en suma, en un proceso de manipulación del que nos gusta creernos exentos, como si nosotros no fuéramos susceptibles de ese “lavado” de mente.

Con todo, aun viviendo en el país más democrático del mundo (si es que tal cosa existe), incluso teniendo una formación escolar por encima de la media y acceso potencial a distintas perspectivas de un mismo hecho público, la propaganda puede ejercer su efecto sobre nosotros, en buena medida porque ese es uno de los mecanismos esenciales del sistema en el que vivimos. Para perpetuarse en su posición privilegiada la clase en el poder emplea todos los recursos posibles, y sin duda el manejo de la información es uno de los más poderosos a su alcance.

Los videos que ahora compartimos son una adaptación animada de un par de análisis hechos por el conocido lingüista, activista e investigador del MIT, Noam Chomsky, a propósito de la forma en que se construye el “consenso” público en torno a una idea.

A pesar de lo que podamos creer, las ideas no surgen ni se desarrollan espontáneamente en ninguna sociedad. Su concepción, difusión y eventual aceptación son fases en las que interviene una máquina poderosa ligada con los medios de información pero también con los polos de poder económico y político de una sociedad. La noticia en un periódico, cierto anuncio en la televisión, una campaña publicitaria insistente en el espacio público, son algunas de las manifestaciones finales que llegan al gran público, provenientes de una voluntad que varios pasos atrás se propuso un objetivo: que la gente consumiera cierto producto, que creyera en cierta “verdad”, que tuviera una opinión específica sobre cierto acontecimiento, que acuda a ciertos lugares en su tiempo libre y no a otros, que beba o coma ciertos alimentos, etcétera.

En este sentido, Chomsky desmiente la idea un tanto candorosa de que cada uno de nosotros posee un poder de decisión amplio, que elegimos a cada momento lo que queremos para nuestras vidas y que vivimos en un medio de libertad sin límites. El sistema nos ha vendido esta idea y muchos viven dentro de la ilusión de sentirse personas libres. Sin embargo, quienes establecen las reglas del juego son otros, una minoría selecta con la capacidad de decidir qué se produce, qué se consume, qué sale del mercado, qué le conviene a la economía del mundo. Como alguna vez señaló el filósofo francés Jean Baudrillard, en este sistema nuestra libertad está limitada a elegir entre beber Pepsi o Coca-Cola.

Quizá darse cuenta de esto sea el primer paso para comenzar el difícil proceso de vivir de otra manera, que no es otra cosa más que vivir en libertad auténtica.