*

X

Estas son las ilustraciones del primer libro pornográfico de la historia

Arte

Por: PijamaSurf - 04/26/2017

Marcantonio Raimondi se convirtió en el primer personaje perseguido por producir imágenes sexuales explícitas bajo el término de "pornografía"

Amenazado de muerte, repudiado por la iglesia católica, prisionero por el papa Clementino VII, Marcantonio Raimondi se convirtió en el primer personaje perseguido por producir imágenes sexuales explícitas bajo el término de pornografía

Era el año de 1524 cuando Raimondi publicó I modi (también conocido como Los dieciséis placeres), basado en una serie erótica de Giulio Romano. El libro fue un éxito incluso cuando el papa Clementino VII encerró en la cárcel a su creador y mandó quemar cada uno de los ejemplares que existieran del libro. Sin embargo, el deseo sexual que el libro emanaba se expandió hasta alcanzar al poeta y satírico Pietro Aretino, quien trató de revivirlo a toda costa. Aretino sabía que sería imposible encontrar un ejemplar de I modi, por lo que decidió dirigirse a su fuente, a la versión privada de Giulio Romano, y hacer una reescritura acompañada de sonetos eróticos. En 1527, no sólo se publicó una segunda edición del libro con los sonetos de Aretino, sino que también Raimondi salió de prisión gracias a las influencias del poeta. Esta vez, de nuevo, el papa prohibió el libro y todas las copias fueron destruidas, salvo pequeños fragmentos tanto de las ilustraciones como de los sonetos que se encuentran actualmente en el British Museum. 

2 siglos y poco más después, en 1798, una nueva versión de I modi resurgió en Francia bajo el título L’Arétin d’Augustin Carrache ou Receuil de Postures Érotiques d’Après les Gravures à l’Eau-Forte par cet Artiste Célèbre, Avec le Texte Explicatif des Sujets, basado en las grabaciones del pintor barroco Agostino Carracci. Este libro se trató principalmente en una reescritura, en donde se mezclaba el mito clásico e historia dentro de un escenario contemporáneo, y tenía el objetivo de que el lector aprendiera a disfrutar de los placeres del sexo. Podría decirse incluso que fue el primer educador sexual de su época. 

Estas son algunas de las imágenes que han rondado desde el siglo XVI, XVII y hasta nuestros días, del I modi

 

Este podría ser el secreto para una vida creativa prolífica, según escritor que publicó más de 100 libros

Arte

Por: pijamasurf - 04/26/2017

Robert Graves vivió 90 años y escribió 140 libros, al parecer uno de sus secretos era evitar cualquier rasgo de mecanización en su espacio creativo

Robert Graves fue un hombre excéntrico, un gran poeta, novelista y mitógrafo, dueño de una vitalidad asombrosa. Graves vivió 90 años y escribió 140 libros; muchos de ellos lo acercaron a la tradición mágica celta y al culto de la diosa o el principio femenino de la naturaleza y la poesía. 

En una entrevista con The Paris Review, Graves sugiere con un cierto animismo el secreto de la vitalidad en su obra. Graves le pregunta al entrevistador si ha notado algo particular de su área de trabajo. Sin obtener respuesta, se anticipa: lo sobresaliente es que todo ahí está hecho a mano, sólo algunos libros no han sido impresos a mano (muchos de ellos, él mismo los imprimió). El entrevistador le pregunta si esto tiene relevancia para su trabajo creativo. Graves contesta: "uno de los secretos para poder pensar es tener lo menos posible de cosas cerca de ti que no estén hechas a mano". Tal vez esto pueda ser algo anecdótico, pero creemos que oculta una cierta fuerza animista y un rechazo de la mecanización del pensamiento, en lo cual merece reflexionarse.

El hecho de que una cosa esté hecha completamente a mano sugiere que su proceso de elaboración es artesanal y no industrial. Esto, siguiendo cierta visión animista, puede hacer que las cosas sean una suerte de talismanes, objetos únicos, con un contexto particular. Por otra parte, las cosas hechas industrialmente a escala masiva tienden a ser resultado de un proceso de mecanización automático --no tienen, en su hechura, un sello de creatividad viva. Por otro lado, los mismos objetos tienen una cierta vibración, aunque esto sea mínimo; quizás no nos damos cuenta de la influencia, en nuestros estados mentales, de los objetos a nuestro alrededor. Graves estaría completamente en contra de trabajar con una computadora y de habitar en une espacio con el barullo de las máquinas electrodomésticas. Para el la poesía era un trance, un rapto de silencio, un momento de comunión con la naturaleza. Quizás, y esto es solamente una loca hipótesis, la pérdida de la flama creativa en términos de las bellas artes que se observa en nuestra era pueda tener que ver con esta mecanización --y es que el medio es el mensaje.