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Holanda cerrará más prisiones por falta de criminales

Salud

Por: pijamasurf - 04/15/2017

Holanda sigue cerrando prisiones por falta de criminales; en el 2016 se clausuraron 5 más

En el 2009 Holanda empezó a cerrar sus prisiones por falta de criminales; en ese año se cerraron ocho y 19 en el 2014, según Fast Company. De acuerdo con el sitio Dutch News, en el 2016 se cerraron cinco prisiones, lo cual significa que se tienen 3 mil celdas menos, y se cree que para el 2021 ya no serán necesarios otros 300 centros de detención. Aunque esto significa que mil 900 personas que trabajan en las cárceles han perdido su trabajo, en un sentido amplio estas son excelentes noticias.

En el 2015 esta condición hizo que Holanda importara mil prisioneros de Noruega, un país que tiene el problema opuesto. En Suecia, sin embargo, se presenta un caso similar a Holanda y se ha reducido en un 6% el número de prisioneros. La explicación detrás de esto es que se han reducido las sentencias por ofensas vinculadas con drogas.

Estados Unidos es, por mucho, el país con más encarcelados; en el 2013 contaba con 2.2 millones. En los lugares donde se están tomando medidas más progresivas en relación con las drogas, se empieza a tener resultados similares a Holanda. En Colorado, por ejemplo, una cárcel ha sido reconvertida en un asilo para indigentes. No obstante, en EEUU existe un enorme negocio privado en torno al sistema penitenciario, por lo cual es más difícil efectuar cambios como los que se han implementado en Holanda. De cualquier manera, lo que es evidente es que la mentalidad de que el consumo de drogas debe ser penalizado con tiempo en prisión resulta hoy completamente retrógrada.

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5 consejos terapéuticos esenciales para tener buen sexo

Salud

Por: PijamaSurf - 04/15/2017

Para tener un “buen” sexo no se requieren diversas técnicas acrobáticas, ni contar con un cuerpo presuntuosamente escultural

En la actualidad, el sexo tiende a vivirse entre la desinformación y la mala información. Cada vez más jóvenes se guían por el mal sexo que ven en las pantallas grandes y pequeñas. Aprenden a fingir orgasmos con gritos despavoridos, a necesitar más mediante prácticas violentas y desprotegidas, a buscar un cuerpo similar al de los actores porno –y avergonzarse del propio por no tener el mismo tono vaginal o anal, entre otras características. La realidad es que, entre la juventud, el sexo se vive de una manera arriesgada y sencillamente displacentera. 

No sólo se trata de reducir al máximo la incidencia de infecciones de transmisión sexual –ITS– y embarazos no planeados, sino también de disfrutar realmente del acto mismo. Decían los indígenas náhuatl que el sexo era un regalo de los dioses, pues ya la vida era demasiado como dura para no tener pequeños momentos de júbilo. Por lo tanto, ¿por qué no rendir homenaje a la sabiduría de nuestros antepasados? 

Para tener un “buen” sexo no se requieren diversas técnicas acrobáticas, ni contar con un cuerpo presuntuosamente escultural. La realidad es que para tener sexo satisfactorio lo importante es estar ahí, disfrutando del momento, y estas recomendaciones pueden ayudar a conseguirlo: 

 

Olvida todas las expectativas en torno al sexo

Varias personas experimentan síntomas de pánico buscando hacerlo bien, que su pareja no se sienta decepcionada, no quedar ridiculizados, ser considerados buenos en la cama --como sucede en las películas porno o las eróticas, etc. Desgraciadamente, esta sobreexigencia o expectativa en exceso puede producir consecuencias tanto emocionales y relacionales como físicas. 

Para reducir esta ansiedad frente al desempeño sexual lo ideal es estar enfocado en las sensaciones físicas: ¿cómo se siente mi piel al contacto de él o ella?, ¿qué me está haciendo sentir excitado y, a mi pareja, qué la hace sentir excitada? Empieza prestando atención sólo a una caricia, y eventualmente esos miedos serán olvidados al estar en el aquí y el ahora. 

El orgasmo no es el único final feliz

En la práctica del tantra, el orgasmo es innecesario. El placer máximo se mantiene a lo largo del acto, postergando lo más posible la llegada del orgasmo. Sin embargo, esto no quiere decir que la experiencia de un orgasmo no pueda generar un impacto positivo en el cuerpo tanto físico como psíquico. 

Sin embargo, y desgraciadamente, muchas mujeres jamás han sentido un orgasmo en sus vidas –teniéndolo que fingir frente a sus parejas. Principalmente ello sucede por miedo a lastimar emocionalmente al otro o a ser consideradas “frígidas” y “anormales”. La realidad es que las mujeres se presionan mucho –o sus parejas lo hacen por ellas– si no consiguen un orgasmo rápidamente, lo que provoca que se finja para evitar conflicto en la relación y, por lo tanto, comience un efecto de bola de nieve: si no se le indica a la pareja cuándo, cómo, dónde y por qué, difícilmente aprenderá a producir ese orgasmo tan deseado. 

Lo ideal para este caso es practicar en la soledad. Sí: masturbarse para conocerse y descubrir las caricias que producen una tensión exquisita. 

Usar cierto tipo porno como aliado

Hay de porno a porno. Hay uno en el que la mujer es sólo un objeto gritón para recibir el placer de un otro, en el que las operaciones plásticas y de aclaramiento genital son la normativa de imagen y en el que se normalizan conductas de violencia. Hay otro en el que ambos miembros del acto están disfrutando según sus necesidades y fantasías, en el que los cuerpos son diversos y realistas, en el que el orgasmo es natural. 

Es el segundo tipo de porno el que podría ayudar a regular la expectativa de frecuencia, de intensidad de orgasmos y percepción del cuerpo. Es el que le devuelve la vitalidad al sexo. Un ejemplo de este tipo de porno es el de la productora de Erika Lust

La comunicación es siempre el primer paso

Existe una creencia errónea en torno al sexo: que debe ser en silencio, inmediato y perfecto desde la primera vez. Sin embargo, la primera vez siempre es un desastre: no se sabe qué le gusta a la otra persona ni hay tanta confianza para expresar lo que a uno le excita. La comunicación es la base de todo buen sexo –y toda buena relación de pareja–, y para ello se necesita: primero, conocerse a sí mismo; segundo, confiar en que la otra persona recibirá la información sin juicios ni críticas. 

Aceptar que hay diferentes tipos de vaginas y penes

En el mundo existen alrededor de 7 mil 400 millones de habitantes y cada uno de ellos posee un tipo único de estructura corporal y, por lo tanto, genital. Por ello es importante resaltar la diversidad en tipos, colores, sabores y olores de las vaginas y penes. La idea es reducir la ansiedad generada por no poseer ese tipo de cuerpo que vende un sistema de poder.