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Niña que vivía con monos es encontrada en un bosque en la India

AlterCultura

Por: - 04/07/2017

Fue hallada en enero en unos bosques del norte de la India en compañía de una manada de monos, actuando como ellos

Una de las herramientas cognitivas que más nos distingue a los humanos es la repetición. Nacemos en un espacio-tiempo determinado donde la cultura circundante, por medio del primer círculo social, la familia, nos forma importantemente. Mucho se ha ahondado sobre hasta qué punto somos información genética o resultado de la cultura.

Y en este debate infinito, el fenómeno de los niños ferales (wild child) ha sido muy influyente. Los niños ferales crecen aislados, generalmente con animales o solos. Si creemos que lo más lógico sería que un niño que crece solo aprendiera, por instinto-genética, a caminar, y quizá no a hablar pero sí a recurrir a comportamientos que consideramos naturalmente humanos, estamos equivocados: numerosos casos en la historia muestran que los niños que creen con animales se comportan como ellos, en un proceso de aprendizaje de imitación, el cual sí parece ser un recurso propiamente humano en nuestros primeros años.

En la mitología tenemos el icónico caso de Rómulo y Remo, fundadores de Roma, amamantados por una loba, o bien, Zeus, del panteón Griego, que según una de las versiones fue criado por una cabra llamada Amaltea. En la historia reciente está el caso de Rochom P'ngieng, hallada en el 2007, quien vivía como una salvaje, sola en el bosque y quien, por cierto, nunca pudo adaptarse a la vida social.

En enero pasado fue encontrada una niña de entre 10 y 12 años en un bosque al norte de la India. Esta niña vivía con un grupo de monos y fue hallada actuando como uno de ellos: corría y caminaba con sus cuatro extremidades, no hablaba, estaba desnuda y comía del suelo haciendo uso únicamente de su boca. Fue encontrada primero por un grupo de leñadores, quienes intentaron rescatarla, pero fueron atacados por los monos. Llamaron entonces a la policía y un oficial la rescató, mientras los monos perseguían el auto.

A diferencia de otros casos, esta niña (cuyos familiares aún no han sido identificados) hoy se encuentra en un hospital en el pueblo de Bahraich, en el estado de Uttar Pradesh, y ha mostrado indicios de adaptación. Luego de un tratamiento de meses ha comenzado a caminar en dos piernas y a comer con las manos; también entiende y sonríe, aunque aún no habla, lo que muestra que en algún momento de su vida tuvo contacto con el lenguaje.

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La mente es el mar, la orilla y la arena: una nueva definición de la mente más allá del cuerpo

AlterCultura

Por: pijamasurf - 04/07/2017

Una nueva definición científica de la mente: un sistema abierto de relaciones que no se limita al cuerpo

Mientras que la mayoría de los científicos siguen intentando encontrar la conciencia dentro de las neuronas, creyendo que la mente es un efecto del cerebro, otros empiezan a romper con el paradigma materialista y concebir visiones de la mente más amplias y refrescantes. Uno de ellos es Dan Siegel, profesor de UCLA. 

Siegel ha definido a la mente como "un proceso autoorganizado, tanto embebido como relacional que regula el flujo de información y energía entre nosotros", pero esto debe explicarse un poco más. Para Siegel, la mente no está confinada a nuestro cuerpo o a nuestras percepciones de las experiencias sino que es esas mismas experiencias; no se puede desenlazar la mente de nuestras interacciones con el mundo. Esto recuerda tanto la física cuántica como la visión del budismo mahayana y vajrayana. Recientemente, el físico José Ignacio Latorre señaló que no existe "una realidad objetiva preexistente y local"; esto, en otras palabras, nos dice que la realidad no existe independientemente de nuestra observación, es decir, de nuestra propia subjetividad. En el budismo vajrayana se dice que la conciencia y los fenómenos (o apariencias) son indivisibles. Siegel utiliza una bella metáfora:

Me di cuenta de que si alguien me pedía definir la costa, e insistía, "¿es el agua o la arena?", yo le diría que la costa es tanto la arena como el agua. No puedes limitar tu entendimiento de la costa a decir que es uno o lo otro. Empecé a pensar que tal vez la mente es como la costa --un proceso interior y un proceso de interrelación. La vida mental para un antropólogo o un sociólogo es profundamente social. 

Su definición se sirve de la definición matemática de un sistema complejo que es abierto, que puede influir en cosas fuera de sí mismo, que es capaz del caos y es no lineal. Los beneficios de una definición más abierta de la mente consisten en que se elimina la sensación de aislamiento y desconexión:

En nuestra sociedad moderna creemos que la mente es la actividad cerebral y esto significa que el yo, que viene de la mente, está separado y realmente no pertenecemos. Pero somos parte de la vida de los otros. La mente no es sólo actividad cerebral. Cuando nos damos cuenta de qué es este proceso relacional, se produce una transformación enorme en este sentido de pertenencia.

Pertenencia que es interdependencia, la existencia como una delicada ecología de mente que se interpenetra.