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Por fin Mexico legaliza la marihuana medicinal

AlterCultura

Por: - 04/30/2017

En días pasados fue aprobado el consumo y producción de cannabis con usos medicinales, luego de años de una fehaciente lucha ciudadana

El 2013 marcó una pauta histórica respecto de la manera en que se aborda el mundo de las drogas, más como un asunto de salud pública que de seguridad. Sabemos que la criminalización de las drogas ha significado jugosos negocios para la industria armamentista, así como para para los actores infiltrados en el lavado de dinero; la historia siempre lo ha dictado: ahí donde hay prohibición, habrá mafia.

Ese año, Uruguay se convirtió en el primer país que permitió el cultivo de la marihuana para autoconsumo en el hogar. Luego de este caso se avivó el debate en Estados Unidos al respecto, California aprobó el cultivo y uso de la marihuana tanto con fines medicinales como recreativos, y hoy, en dicho país 29 estados ya aprobaron su uso medicinal, ocho de ellos también con fines recreativos.

En México, el debate en torno a la marihuana se propulsó enormemente gracias a una lucha ciudadana, sobre todo cuando en el 2015 la familia Elizalde, del norte del país, emprendió una batalla legal con el fin de que su hija Grace (quien desarrolló el trastorno conocido como Lennox-Gastaut) pudiera hacerse legalmente de un jarabe de cannabis. Con su lucha consiguieron que la Cofrepis permitiera la importación de este producto (iniciaron, además, una petición que consiguió mas de 150 mil firmas).

Gracias a este caso, en el 2016 el presidente Enrique Peña Nieto presentó una iniciativa ante el Congreso con el fin de legalizar el uso medicinal de la marihuana. Luego de 1 año, hace unos días la Cámara de Diputados aprobó finalmente esta medida que permite que la Secretaría de Salud regule el uso de estos medicamentos. Uno de los puntos más progesistas al respecto es el que dicta lo siguiente:

La siembra, cultivo o cosecha de plantas de marihuana no serán punibles cuando estas actividades se lleven a cabo con fines médicos y científicos en los términos y condiciones de la autorización que para tal efecto emita el Ejecutivo federal.

En esta lucha, también destaca el movimiento del colectivo Smart, quienes interpusieron ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) un recurso con el cual obtuvieron el fallo que los autorizó a cultivar, poseer y consumir la planta, también con fines recreativos.

La reciente aprobación se trata de un enorme paso en la comprensión cultural del uso de estupefacientes; desde una perspectiva integral, las expectativas en esta decisión apuntan hacia un cambio de paradigma tan urgente como esperanzador.

Estas son las pruebas de la existencia del Jesús histórico dadas por historiadores romanos

AlterCultura

Por: pijamasurf - 04/30/2017

Existe evidencia históricamente contundente de la existencia de Jesús, lo que no es igual a evidencia de milagros y demás

En los últimos años se han generado diferentes noticias que sostienen sin mucha evidencia que Jesús como personaje histórico pudo nunca haber existido; en otras palabras, que fue una fabricación de los romanos, de la Iglesia o de algún otro grupo. Una metaconspiración. Esta información resulta sumamente endeble a la luz de las crónicas de diversos historiadores romanos del siglo I y II. Otra cosa muy distinta es decir que existen pruebas de que Jesús era el hijo de Dios, o pruebas de la resurrección, o de que Jesús era el Mesías o sólo un profeta (algo que divide a los grandes monoteísmos y que, en todo caso, parece ser más una cuestión de fe que de historicidad).

El sitio ABC de España responde de manera contundente a estas noticias, que se han viralizado, con toda una amplia gama de fuentes históricas que se refieren a Jesús. Por una parte, se citan diferentes historiadores de primer orden. Michael Grant había dicho que se tiene más evidencia de la existencia de Jesús que de muchos personajes paganos que reconocemos como históricamente reales. James H. Charlesworth escribió: "Jesús sí existió y sabemos más de él que de cualquier palestino judío antes del 70 d. C". E. P. Sanders dijo: "Sabemos mucho sobre Jesús, bastante más que sobre Juan el Bautista, Teudas, Judas el Galileo y otras de las figuras cuyos nombres tenemos de aproximadamente la misma fecha y el mismo lugar". Por su parte, F. F. Bruce señaló: "para un historiador imparcial, la historicidad de Cristo es tan axiomática como la historicidad de Julio César". Por otro lado, en la antigüedad jamás se puso en duda la existencia de Jesús; algunos lo llamaron hechicero y demás, pero al parecer nadie dudó de su existencia.

Las fuentes principales que refieren la vida histórica de Jesús son Flavio Josefo y Tácito, pero hay otras. Según los historiadores, que no haya menciones copiosas al respecto tiene que ver simplemente con que Jesús no fue considerado como algo extraordinario por los historiadores de esas fechas, lo cual no debe sorprendernos, pues no habría por qué esperar que un historiador no cristiano de esa época escribiera una historia del comienzo del cristianismo; es lógico que las personas escriban de sus propias religiones y grupos, y en ese entonces el cristianismo era completamente marginal. Esto explica el hecho de que sólo se mencionan los acontecimientos de la vida de Jesús que tienen relevancia para la historia que se estaba contando.

Para muchos historiadores los escritos de Flavio Josefo son pruebas extrabibíblicas de la existencia de Jesús en el siglo I d. C. Flavio Josefo (37 a 110 d. C.), en su Testimonium Flavianum, hace un recuento que es considerado auténtico por los historiadores imparciales, si bien la información entre paréntesis parece haber sido añadida luego:

En aquel tiempo apareció Jesús, un hombre sabio, (si es lícito llamarlo hombre); porque fue autor de hechos asombrosos, maestro de gente que recibe con gusto la verdad. Y atrajo a muchos judíos y a muchos de origen griego. (Él era el Mesías) Y cuando Pilato, a causa de una acusación hecha por los principales de entre nosotros lo condenó a la cruz, los que antes le habían amado, no dejaron de hacerlo. (Porque él se les apareció al tercer día de nuevo vivo: los profetas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él) Y hasta este mismo día la tribu de los cristianos, llamados así a causa de él, no ha desaparecido.

Otra importante referencia es el historiador romano Tácito (56 a 118 d. C), quien menciona a Cristo en sus Anales del 116 d. C., en relación con un incendio en Roma en el año 64, el cual se sospechaba que fue planeado por el propio emperador Nerón:

para acallar el rumor, Nerón creó chivos expiatorios y sometió a las torturas más refinadas a aquellos a los que el vulgo llamaba “crestianos”, [un grupo] odiado por sus abominables crímenes. Su nombre proviene de Cristo, quien bajo el reinado de Tiberio, fue ejecutado por el procurador Poncio Pilato. Sofocada momentáneamente, la nociva superstición se extendió de nuevo, no sólo en Judea, la tierra que originó este mal, sino también en la ciudad de Roma, donde convergen y se cultivan fervientemente prácticas horrendas y vergonzosas de todas clases y de todas partes del mundo.

Existen otras fuentes como Luciano, Mara bar Serapión, Suetonio, Plinio y otros; algunas pueden leerse aquí.