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Vuelve al presente siempre: la clave para lidiar con las emociones negativas

Salud

Por: pijamasurf - 04/15/2017

No se trata de bloquear o negar, sino simplemente volver a ti mismo a través de tu presencia

El alemán Eckhart Tolle ha sido calificado como uno de los autores espirituales más influyentes de nuestra época. Más allá de ser un escritor de libros de autosuperación, su historia es realmente extraordinaria. Luego de un sombrío período de depresión y de estar casi a punto de suicidarse, Tolle vivió una especie de reencantamiento, abandonó su tesis y se convirtió en un vagabundo, durmiendo en las calles pero en un estado placentero, de paz.

Después se mudó a Canadá y comenzó a escribir sobre el enorme poder del presente. Al estar en el presente estamos más desapegados del ego; estamos viviendo, experimentando desde el ser en el instante y no desde la idea que tenemos de nosotros mismos.

Bajo este criterio, Tolle ha escrito libros y ensayos muy exitosos como El poder del ahora, Un nuevo mundo, ahora, El silencio habla y Practicando el poder del ahora. Aunque es importante dar sentido a través de la reflexión sobre algunos temas esenciales (como qué es lo verdaderamente valioso en la vida), también es imprescindible practicar el bellísimo poder del ahora, al cual podemos acceder, por ejemplo, entrenándonos a través de la meditación.

Para Tolle, más allá de la negación (pues está comprobado que las emociones negativas son también necesarias para la salud mental) y del bloqueo, la mejor manera de sentirte bien es volver al ahora. Cuando uno regresa al momento presente se libera de la carga de los pensamientos que alimentan las emociones que nos hacen sentir mal (los cuales, por cierto, están altamente ligados al ego). Al volver al presente la figura del ego se disuelve, y simplemente se es; de esta manera, el presente se nos despliega como posibilidades nuevas, expandidas.

A las emociones dolorosas (como el enojo) Tolle las denomina painbody (dolor del cuerpo):

Cuando el ego está amplificado por la emoción del dolor del cuerpo, tiene una enorme fuerza --particularmente en esos momentos. Se requiere de una gran presencia en el ahora para que puedas dar espacio a ese dolor.

Es decir, cuando se vuelve al presente uno da cabida a que esa emoción simplemente pase, de algún modo se le da su espacio, y entonces se le mira desde otra distancia, más lejana, desapegada, ecuánime.

3 inesperados factores que contribuyen a la depresión, según la ciencia

Salud

Por: pijamasurf - 04/15/2017

Quizá es tiempo de repensar eso a lo que llamamos progreso, ya que muchas de sus manifestaciones nos están literalmente enfermando

Sobre la depresión se ha hablado últimamente más que nunca en la historia. Hoy es uno de los problemas de salud pública más importantes. Lo anterior resulta paradójico, ya que la esperanza de vida ha crecido como nunca (rondando los 80 años en la mayoría de los países) y, a la par, estamos más rodeados de avances tecnológicos; estas cualidades deberían supuestamente ser idóneas, al menos desde nuestra concepción occidental de progreso.

Sin embargo, ¿por qué la depresión es un tema cada vez más recurrente? Las teorías abundan, entre ellas nuestra desconexión con la naturaleza (lo que actualmente ocurre más que nunca), la pérdida de comunidad (como resultado del individualismo capitalista), etc. Pero, ¿qué dice la ciencia al respecto?

A pesar de que aparentemente estamos mejor como sociedad (aunque no lo creas, también es el período más pacífico de la historia), algo no está bien. Antiguamente, partiendo de que ninguna sociedad concebía que la vida podía ser felicidad perenne, los individuos asimilaban el hecho de que la vida está constituida de momentos de todo tipo. En cambio, hoy parece que estamos obligados a sentirnos felices todo el tiempo, no obstante que las emociones consideradas como negativas contribuyen a la salud mental.

Un interesante artículo de Waking Times desglosa factores que generalmente no son tomados en cuenta al momento de diagnosticar una depresión y que, paradójicamente y explicados por la ciencia, nos muestran por qué nos estamos literalmente enfermando de esta época:

 

Mala alimentación

La idea imperante de “progreso” nos ha llevado a la industrialización de los alimentos, y con ello nos ha privado del derecho más básico de todos: el de una alimentación saludable, la cual no puede ejercerse si los alimentos disponibles son procesados en su mayoría, y los orgánicos son muy costosos. En los últimos años, por ejemplo, se ha confirmado que el microbioma humano que nos habita es una especie de segundo cerebro, y sí: si no está sano, tus emociones tampoco lo serán.

 

Anemia espiritual

La desacralización de la realidad nos ha llevado a una existencia que se siente vacía. Aunque no hablamos necesariamente de regresar a una religión, la ciencia está comprobando que todo está conectado, tú influyes al universo, y ello vuelve nuestra experiencia en el mundo mucho más trascendente si comenzamos a tomar esto en cuenta. Las sustancias psicodélicas, por ejemplo, están comprobando ser una vía efectiva para tratar la depresión; y es que, curiosamente, uno de sus efectos es proveernos de experiencias que nos muestran la sagrada interdependencia entre todo lo existente.

 

Falta de sol

Estar encerrados casi eternamente y volcados a nuestros dispositivos está haciendo que perdamos contacto con la naturaleza, incluso con el recurso energético por excelencia para la vida humana, el Sol. Este nos provee de vitamina D, la cual influye en nuestra salud mental. Según diversos estudios, una deficiencia de Sol puede aumentar hasta en un 85% la sensación de depresión.

La lista es larga, aunque afortunadamente están comenzando a estudiarse factores que erróneamente enclavamos en el concepto de "progreso". Nos encontramos en tiempos de muchos cambios, y uno de los más prometedores es el tratamiento de las enfermedades no de manera aislada sino ligadas al todo, desde traumas infantiles o accidentes hasta lo más básico, como la falta del vital contacto con la naturaleza.