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Advirtieron a madre sobre daño cerebral de su hijo y hoy el joven está en Harvard

Sociedad

Por: Pijama Surf - 05/20/2017

Mediante 3 empleos simultáneos y un loable apoyo amoroso y técnico, Zou Hongyan retó al destino

Las historias extraordinarias no son sólo un detonante de asombro; en muchos casos, son también fuente invaluable para la transformación de paradigmas. Los humanos contamos con la intuición, una suerte de brújula que no en pocas ocasiones ha servido para eludir convenciones sociales que nos abruman, y también para aportar al mundo historias extraordinarias.

Un ejemplo de este tipo de intuición y, más aún, intuición de madre (y la perseverancia que le añadió), sucedió en el año de 1988 en China, en la provincia de Hubei, cuando Zou Hongyan dio a luz a su único hijo: Ding Ding.

Durante el parto las complicaciones hicieron que Ding casi se asfixiara, lo que afectó gravemente su cerebro. Con el bebé debatiéndose entre la vida y la muerte, los doctores sugirieron a Hongyan que lo dejara morir, ya que su vida estaría marcada por discapacidades mentales y una baja inteligencia. El esposo de Hongyan estuvo de acuerdo, pero ella optó por quedarse con el bebé, divorciarse su esposo y trabajar hasta en tres empleos simultáneos para mantener a Ding, dándose a la par el tiempo para ayudarlo con juegos y métodos didácticos para promover sus habilidades mentales, llevarlo a rehabilitación, y aprender a darle masajes musculares importantes para su desempeño motriz.

Hoy, con 29 años, Ding Ding no sólo se graduó en la la Escuela de Ingeniería y Ciencias Ambientales de la Universidad de Pekín, sino que también ha sido aceptado en Harvard. Ding describe a su madre como “mentora espiritual” y su “amiga cercana”. Una historia tan asombrosa como aleccionadora para confiar en el amor y la intuición como caminos imprescindibles de conocimiento.

Esta sería la división política actual de Pangea (MAPA)

Sociedad

Por: pijamasurf - 05/20/2017

¿Cómo sería el mundo si los continentes nunca se hubieran desplazado? Este mapa hipotético nos ofrece la respuesta

Una de la teorías más conocidas sobre la formación geográfica de nuestro planeta es la de Pangea, término derivado de las palabras en griego antiguo para “todo” y “tierra”. Pangea, en este sentido, alude a la masa terrestre única que en algún momento de la historia geológica del planeta formó los territorios que ahora llamamos continentes.

Alfred Wegener, el autor de esta teoría, fue el primer científico moderno en proponer la idea del movimiento de los continentes, en las primeras décadas del siglo XX, con cierto rechazo por parte de algunos contemporáneos suyos, pero a partir de la cual y con apoyo de evidencia dio lugar al concepto de Pangea.

¿Pero cómo sería el mundo si las masas continentales no se hubiera desplazado y todo formara parte de la misma superficie terrestre, indivisa, única? Esa fue la pregunta que se hizo un usuario de Reddit, cartógrafo amateur, que superpuso la división actual no de continentes, sino de países, a un mapa hipotético de Pangea.

Con esta carta es un poco más sencillo entender la idea de Pangea, pero sobre todo se nos presenta como un estimulante para nuestra imaginación, un disparador a preguntas sobre cómo sería nuestra realidad –social, política, natural, cultural– si, como aquí sucede, Estados Unidos estuviera tan cerca de los países africanos, si México y Colombia compartieran frontera, si Australia y el Tíbet fueran vecinos… ¿Cómo sería la realidad?

 

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