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Este es el mejor ejercicio que puedes hacer para la salud de tu mente

Salud

Por: pijamasurf - 05/09/2017

La capacidad regeneradora para la mente de este simple recuso, disponible para todos, es sencillamente sorprendente.

La nueva tendencia de salud, que remite no solo a un sentido de responsabilidad por uno mismo sino a un genuino sentido de supervivencia, es hacernos individual y colectivamente responsables por nuestro propio bienestar. Esto no solo nos remite a una noción de "medicina preventiva", también a mantener un diálogo con nuestro cuerpo y nuestra mente, y a partir de él moldear hábitos y conductas. En pocas palabras, nuestra salud está en nuestras manos. 

Hoy sabemos de los increíbles beneficios de la meditación para la mente, y a la par, numerosos estudios apuntan a las bondades del ejercicio aeróbico para aspectos como el humor, la memoria, el declive cognitivo. A ciencia exacta, se desconoce porqué es que el ejercicio activo hace tanto bien a tu cerebro, pero se vincula con el incremento del flujo sanguíneo y la oxigenación del cerebro.

A continuación te compartimos algunos de los enormes beneficios para tu mente resultado del ejercicio aeróbico, según diversos estudios:

  • Un estudio de Harvard, publicado en el Harvard Medical School Blog, tituló a este artículo como Mind and Mood. En este se hace un significativo énfasis en cómo el ejercicio aeróbico es esencial para un corazón sano, así como para la mente.
  • Un estudio aplicado a personas con depresión severa, encontró que 30 minutos de ejercicio diario, en solo 10 días, fue suficiente para reducir significativamente la depresión en los pacientes.
  • Caminar 30 minutos diarios, 4 días a la semana, durante 12 semanas, fortalece la conectividad en la región del cerebro vinculada ala memoria.
  • En mujeres con demencia, la actividad física ha probado aumentar el temaño del hipocampo, la zona asociada a la memoria y el aprendizaje.
  • Aumenta tu capacidad intelectual: está comprobado que el ejercicio físico puede incentivar la creación de neuronas y fortalece su conectividad entre ellas.
  • Mejora tu concentración.

Finalmente, y si consideramos que nuestro cerebro es el principal mediador entre nosotros y la realidad (o incluso un ingeniero de realidades, comenzando por la nuestra) entonces sobra decir que debiéramos esforzarnos por mantenerlo siempre sano... y el ejercicio aeróbico parece una herramienta ideal. 

 

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¿Y si las adicciones fueran realmente un problema de aprendizaje?

Salud

Por: PijamaSurf - 05/09/2017

Desde una perspectiva neurocientífica, las adicciones son una conducta compulsiva que persiste sin importar las consecuencias negativas

Las adicciones pueden variar, desde el uso de sustancias psicotrópicas hasta la repetición de patrones que promuevan la adrenalina. Primero llega la sensación eufórica, la excitación y la manía, luego la adaptación del cuerpo a estas sustancias que hacen creer que todo estará bien eternamente, y finalmente la mente se aprisiona en el objeto de la adicción alienando al individuo de su cuerpo y medio ambiente. 

De acuerdo con la teoría biopsicosocial de las adicciones, una adicción puede surgir si se permite germinar la semilla mediante la predisposición genética, las experiencias traumáticas o un medio ambiente que la fomente o normalice. No obstante, estas causas aún no logran explicar por qué un adicto sigue siendo un adicto pese a haber tomado conciencia y haber realizado esfuerzos por superarlo. 

Desde una perspectiva neurocientífica, las adicciones son una conducta compulsiva que persiste sin importar las consecuencias negativas (en la salud, la familia, la economía, la estabilidad laboral, etc.), las cuales tienen impactos significativos en el proceso cognitivo de aprendizaje. Jane Taylor, investigadora de la Universidad de Yale, explica que una adicción puede relacionarse con cambios en el aprendizaje emocional profundo: “Una parte crítica del aprendizaje emocional cambia las conexiones neuronales que responden al castigo y a la recompensa y a la unión que hay con ciertas acciones y el medio ambiente”.

Por ello, menciona Taylor, la mejor manera de tratar una adicción es viéndola como un desorden de aprendizaje. En otras palabras, esta conducta compulsiva altera la percepción del castigo o de cualquier otra consecuencia negativa, haciéndolas imperceptibles para el individuo. Es más, las adicciones “promueven el aprendizaje positivo y el recuerdo de que una droga facilita una sensación placentera e inhibe los impactos de las consecuencias negativas”.

Este fenómeno fue anteriormente descrito por el psicólogo conductual F. Skinner, quien se dio cuenta de que la ansiedad de recibir una recompensa promueve la repetición compulsiva de ciertos patrones. Esta paradoja de aprendizaje es el corazón de la adicción, brindando una clave sobre lo que está mal en el cerebro. 

Contemplando que el sistema cerebral de recompensa motiva a los organismos a realizar las actividades que se deberían hacer para mejorar, en la adicción hay una mala asociación entre la acción y la recompensa inmediata –pese a las consecuencias negativas a largo plazo. 

Larry Young, profesor de psiquiatría en la Universidad Emory, utiliza el ejemplo de la pareja. Nuestro sistema básico de motivación nos ayuda a buscar una pareja a pesar del rechazo, las peleas, los miedos y otros retos. Este sistema nos obliga a establecer prioridades, insistir y persistir para sobrevivir mediante rápidas tomas de decisiones calculadas por algoritmos inconscientes. Es este sistema lo que neuroquímicamente se relaciona fuertemente con el vínculo, el apego y la adicción, a través de la oxitocina y la serotonina. Este proceso hormonal, menciona Young, es un tipo de aprendizaje que no sólo altera la reacción del sistema de supervivencia y del estrés; también reduce los niveles de ansiedad, angustia y miedo. Por lo tanto, se realiza una “mala” asociación cognitiva que lleva a la compulsión. 

De acuerdo con esta premisa, la adicción es sólo una mala asociación que requiere ser extinguida para el bienestar de la persona; sin embargo, ¿ello será lo suficientemente contundente para reducir la incidencia de adicciones?