*

X

Este simple ejercicio de respiración te devolverá la calma

Salud

Por: Pijama Surf - 05/07/2017

Este tipo de respiración actúa directamente en tu sistema nervioso, devolviéndote la calma y la claridad en pocos minutos

Para diversas culturas, existe una energía vital que subyace en todo lo existente. Para los mexicas fue el tonalli, y en el hinduismo es el prana, que significa “aire inspirado” o “energía vital”.

En la tradición yóguica el pranayama es el término en sánscrito que designa la técnica respiratoria para influir en el prana, con miles de años de estudio. Esta práctica ha sido comprobada como un detonador de estados emocionales, y recientes estudios han explicado cómo la respiración afecta los estados mentales. De hecho, Kevin Yackle, investigador de la Universidad de California en San Francisco, llamó recientemente a un nuevo tipo de células "neuronas pranayama", pues ellas vinculan el ritmo respiratorio con una respuesta emocional.

Cuando estamos estresados, nuestra respiración aumenta; así también cuando estamos ansiosos o preocupados. Para todo lo anterior, y también para paliar la depresión, existe una técnica de pranayama conocida simplemente como respiración profunda.

En los momentos en que tu mente está nublándose, el desánimo te aqueja, sientes pesimismo, ansiedad, etc., este simple ejercicio hace una especie de reset de tu mente. Después de hacerlo te sentirás con mayor claridad mental y verás tus problemas o emociones desde otra perspectiva.

La respiración profunda estimula el sistema nervioso parasimpático, lo que induce relajación y calma. Una de las mejores maneras de hacerlo es situarte en un lugar en silencio, respirar normalmente y luego comenzar con el método conocido como 4-7-8: inhalas por tu nariz contando hasta 4, ahora contén tu respiración contando hasta 7, ahora exhala contando 8.

El siguiente video, desde su sencillez, es una excelente guía de 5 minutos para que consigas el ritmo óptimo de respiración:

Te podría interesar:

5 hechos que muestran que los dispositivos afectan negativamente la salud de tus hijos

Salud

Por: Pijama Surf - 05/07/2017

Más que ser una distracción, estos aparatos desincentivan la curiosidad, el asombro por el mundo y los lazos afectivos, y todo ello deprime a los niños

Respecto de la tecnología (como en casi todo), siempre accedemos tanto sus a bondades como a sus efectos nocivos. En cuanto al uso de dispositivos como los teléfonos inteligentes o las tabletas, sus aportes positivos son innegables, aunque paradójicamente también nos han alejado más que nunca unos de otros.

En relación con el mundo infantil se han propagado numerosas críticas sobre el embelesamiento que estos aparatos les causan a los niños, sobre cómo dejan de lado el universo de la imaginación y cómo pierden la capacidad de admiración, quizá el regalo más hermoso de la niñez. Ello sin mencionar los efectos nocivos sobre su capacidad para relacionarse con otros, al estar ensimismados con el mundo digital.

Pero, más allá de las creencias y la ideología, ¿qué es lo que dice la ciencia al respecto? Presentamos algunos datos que comprueban por qué el uso de dispositivos es dañino para el desarrollo de los niños (como en todo, cuando se abusa de ello):

 

Promueven la ansiedad social

Cuando nos encontramos frente al otro, seamos o no introvertidos, tenemos que hallar la manera de afrontar el momento y generar un intercambio; ello promueve tanto lazos afectivos como herramientas de autoconocimiento e identidad. Sin embargo (y también pasa con los adultos) los dispositivos son el mejor pretexto para evadir o evitar la interacción con otros. El uso exacerbado de estos aparatos, sí o sí, desinhibirá las habilidades sociales de un niño, advierte la psicóloga Kate Roberts:

Sus conexiones neuronales cambian y muchas otras son creadas. Cuando carecen de relaciones personales profundas ello afecta la concentración, la autoestima. (…) Pierden empatía. Hemos visto niños que no desarrollan las habilidades de solidaridad y empáticas que necesitan.


Los vuelven más perezosos y apáticos

Cuando los niños están sobreexpuestos a los dispositivos, experimentan sistemáticos sobreestímulos de exitación. Lo anterior afecta su nivel de atención: se vuelven más irritables e insatisfechos, lo que menoscaba su salud emocional, resultando en ansiedad, e incluso depresión. También, como encuentran aburrido el exterior, se convierten en personas altamente sedentarias que rehúsan las actividades físicas.

 

Su primera adicción

Cuando un niño utiliza un dispositivo su cerebro libera dopamina, la misma hormona de satisfacción que libera una persona cuando ingiere cocaína. Los niños se vuelven adictos a esta sensación, que no encuentran con los estímulos cotidianos.

 

Desequilibran su sueño

El uso de dispositivos, sobre todo antes de dormir, reduce la presencia de melatonina, misma que resulta esencial para conciliar el sueño. Esto es considerado un desestabilizador del reloj biológico, más aún en niños.

 

Reducen sus habilidades cognitivas

Aunque un niño usando un dispositivo parece conectado, en realidad está comprobado que ello los distrae permanentemente del mundo: pierden interés en lo que ocurre a su alrededor; también se retrae su curiosidad, el primordial motor de la ciencia o las artes, y la utilización de dispositivos les arrebata la capacidad de atención, imprescindible para el aprendizaje.