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Estudios confirman que el mes en que naces influye en tu personalidad y carácter

Ciencia

Por: Pijama Surf - 05/11/2017

Más allá de los horóscopos, estudios científicos revelan cómo estamos influenciados por la naturaleza

Desde la antigüedad, el hombre ha observado el cielo y estudiado las correspondencias de los astros con la época en que se vive, estación en que se nace o se cultiva, etc., El método actual más conocido respecto al estudio de la ubicación de los astros y su vínculo con la historia personal es la astrología, que juega más en el mundo del azar y no es considerada como una ciencia formal.

Pero, más allá del horóscopo (cuyas raíces etimológicas provienen del griego hora-hora y skopeo-examinar), distintos estudios recientes explican cómo la época del año crea patrones en la personalidad de sus "hijos", los bebés que nacieron en ella.

Un estudio presentado en Berlín en el European College of CNP Congress en el 2014, realizado a 400 personas, apunta:

Estudios bioquímicos muestran que la estación en la que naces influencia la generación de cierto tipo de transmisores, como la dopamina y serotonina. (…) Esto nos lleva a entender que la estación de nacimiento tiene un efecto más prolongado en la vida. Nuestro trabajo fue aplicado a 400 personas y analizamos sus fechas de nacimiento y sus tipo de personalidades. Básicamente, parece que la estación en la que naces influencia la probabilidad, o no, de que desarrolles ciertos desórdenes de ánimo. (…) No podemos decir aún los mecanismos involucrados. Lo que estamos buscando ahora es encontrar marcas genéticas vinculadas con la fecha de nacimiento y los desórdenes anímicos.

Según esta investigación, las personas que nacen en verano tienden más a tener cambios de ánimo repentinos, en comparación con los que nacen en invierno. También, los individuos que nacen en verano suelen ser extremadamente positivos. Por su parte, las personas nacidas en otoño suelen ser menos depresivas que las nacidas en invierno, y estas últimas tienden a un temperamento menos irritable que los que nacen en cualquier otra época del año.

La estación en la que naces no sólo influye en tu temperamento sino también en tus hábitos. Por ejemplo, los nacidos en verano son más propensos a acostarse más tarde y los que nacen en invierno suelen irse a dormir más temprano, según un estudio del 2014 presentado en la US National Library of Medicine.

La complejidad de lo existente y su interdependencia es sorprendente. Y, más allá de escudar nuestros defectos o virtudes en factores externos, este tipo de descubrimientos confirman lo que intuitivamente muchas culturas desarrollaron hace miles de años: un riguroso análisis de interrelación de la realidad desde un enfoque no antropocéntrico.

La ciencia del sueño: importantes revelaciones sobre el funcionamiento del cerebro durante los sueños

Ciencia

Por: PijamaSurf - 05/11/2017

Mediante un escáner se detectaron las zonas del cerebro que se activan al soñar; además, ciertos patrones y señales pueden revelar algo del contenido de ese sueño

Por lo regular, dentro de los estudios del sueño, se identifica a una persona que sueña a partir de la fase conocida como REM (Rapid Eye Movement) o movimientos oculares rápidos. En el cerebro, esto se traduce en actividad eléctrica de alta frecuencia. Los detalles del funcionamiento de esta capacidad no habían sido completamente explorados ni explicados, hasta ahora.

Un estudio, publicado en la revista Nature y realizado por el Instituto del Sueño y la Conciencia de Winsconsin, muestra que los sueños pueden ocurrir tanto en la fase REM como fuera de ella. Cuando ocurre de esta última forma, se detecta una baja actividad eléctrica en el área cortical posterior del cerebro, un área en la parte trasera del cerebro que está asocaida con el razonamiento espacial y la atención.

Durante el estudio, 46 voluntarios fueron monitoreados por máquinas electroencefalográficas de alta densidad. 256 electrodos eran conectados a su cabeza para lograr precisión en el seguimiento de su actividad cerebral. Se les preguntaba si habían soñado o no, independientemente de la fase en la que se hubiesen encontrado (REM o no).

Los investigadores aseguran que, al monitorear esta zona del cerebro, fueron capaces de predecir si el voluntario estaba soñando o no. Acertaron el 92% de las veces. Piensan que existe una relación muy cercana entre los sueños lúcidos y la activación de esta zona del cerebro.

Por si fuera poco, comenzaron a asociar ciertos contenidos de los sueños con la activación de lugares específicos de esta zona cerebral. Rostros, configuración espacial, movimiento y habla son algunos de los puntos que han podido relacionar con la activación de estas regiones. En un segundo experimento, los participantes reportaron sus sueños de acuerdo con las categorías antes mencionadas. Así, el grupo de investigadores pudo comprobar que durante el sueño las áreas asociadas a estas funciones cerebrales se activan, como en la vigilia.

Debe ahondarse más en la investigación pero, de ser cierto esto, se supondría que utilizamos las mismas zonas del cerebro para reconocer nuestra realidad y para representar la realidad en el sueño. Ello explicaría la gran sensación de realidad en los sueños.

A la larga, el conocimiento de las funciones específicas del cerebro podría acercarnos a comprender en qué lugar radica la “conciencia” y cómo funciona y se construye. También nos podríamos estar acercando a entender para qué sirven los sueños.