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¿Experimentas menos déjà vus? Te estás haciendo viejo

Ciencia

Por: Pijama Surf - 05/12/2017

Los estudios muestran que conforme envejecemos, la sensación de déjà vu es cada vez más esporádica

Puede ser el momento más cotidiano, y, de pronto, sientes el extraño misterio de reconocer exactamente eso que estás viviendo, con todo y las sensaciones involucradas. Si estás en un lugar muy familiar, podría parecer algo normal, pero sabes que la sensación es distinta, una especie de certeza sobre el pasado de la experiencia.

Esta sensación ha sido vivida por prácticamente todas las personas. Conocida como déjà vu (que en francés significa lo “ya visto”), está asociada a una especie de "reinicio" que hace la mente para poner a prueba su capacidad de memoria y comprobar que funcione perfectamente (mientras hace asociaciones de recuerdos, entonces sientes este fenómeno). Esta sensación se suma a otras por el estilo como el jamais vu (nunca visto) que refiere, al contrario, a la sensación de extrañeza de algo sumamente familiar, o el déjà entendu, la sensación de que ya hemos escuchado y asimilado algo que oímos.

Aunque el déjà vu es un fenómeno generalizado tiende a disminuir con la edad, y diversos estudios vinculan este decrecimiento a la dopamina, neurotransmisor cuyos niveles son más altos en el organismo de personas de entre 15 y 25 años.

Con el tiempo, también el cerebro deja de hacer con tanta frecuencia este tipo de revisiones. Al respecto, el neurocientífico de la Universidad de Saint Andrews Akira O’Connor explica:

Podría ser que algunas personas tuvieran una menor tendencia a detectar errores en sus recuerdos. 

También el déjà vu tiene que ver con la tendencia asociativa de la mente. Buscamos patrones y referencias que ya traemos para entender la realidad, y en este escaneo de recuerdos es cuando se presenta. Algunos científicos más aventurados, como el físico teórico (especialista en la teoría de cuerdas) Michio Kaku, apuntan a que el déjà vu podría ser una especie de recuerdo de una vivencia pasada en una dimensión que no es esta.

Lo cierto es que mientras más viejo menos de estas experiencias tendrás, y también que, no obstante las explicaciones científicas, siempre queda una sensación de misterio respecto de esta vivencia.

El comportamiento de tu cerebro está contenido en una sola célula de tu piel

Ciencia

Por: Pijama Surf - 05/12/2017

La información del funcionamiento de todo el cerebro puede replicarse con una sola célula madre de la piel

Entre los años 1860 y 1920 fueron descubiertas, gracias al análisis del desarrollo del embrión humano, las células madre. Desde entonces la ciencia se ha maravillado con las enormes implicaciones que tiene la comprensión de su funcionamiento y su aplicación a nuevos tratamientos. A grandes rasgos, las células madre son aquellas que forman parte de todos los organismos pluricelulares, que tienen la capacidad de autorrenovarse, dividirse y generar más células.

Las células madre son de distintos tipos; la más impactante es la conocida como célula madre totipotente, la cual es capaz de formar todo un organismo.

Recientemente un grupo de investigadores de las universidades de Stanford y Harvard consiguió replicar en el laboratorio, a partir de células madre, la corteza cerebral, la parte más nueva de nuestro cerebro, la más evolucionada (que está justo detrás de la frente) y vinculada a funciones como el entendimiento, el razonamiento y la creatividad artística.

Se trata de un logro científico único en su tipo, ya que se ha conseguido descifrar cómo funciona el desarrollo de esta parte del cerebro y el momento en que pueden producirse enfermedades como el autismo y la epilepsia.

A grandes rasgos, se ha creado un trozo de cerebro vivo y dispuesto para su estudio. Este bloque cerebral fue “construido” a partir de esferoides, unas bolitas que contienen hasta 1 millón de neuronas formadas con células madre. Todo esto se logró a partir de células extraídas de la piel.

Como un holograma celular, la información contenida en una célula madre de tu piel puede servir para entender el comportamiento cerebral, siguiendo con la premisa del texto más antiguo del mundo, la Tabla Esmeralda: "Como es arriba, es abajo". Más allá de la metáfora, esto es una realidad contundente y muy prometedora para la salud de millones de pacientes en el mundo.