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10 datos memorables sobre Andy Warhol y su impacto en el arte contemporáneo

Arte

Por: PijamaSurf - 06/24/2017

Andy Warhol trató amalgamar a todos los iconos de la cultura estadounidense en su estudio The Factory

Andy Warhol, el epítome del pop art estadounidense, trascendió a la historia de la humanidad como artista plástico y cineasta. Si bien se le posicionó como un “gurú de la modernidad”, pues dominaba las artes de la pintura, cine de vanguardia y la literatura, se le calificó como pretencioso y a sus obras como bromas pesadas. 

32 latas de sopa Campbell, Díptico de Marilyn, 100 botellas de cola, 100 billetes de dólar, son sólo algunos de los ejemplos en los que Warhol inmortalizó de una manera peculiar y trató de amalgamar a todos los iconos de la cultura estadounidense en su estudio The Factory, en donde solían pasear celebridades del underground, artistas, escritores, modelos y músicos, entre otros. 

Ahora, algunas de las obras del descendiente eslovaco llegan a México mediante una exposición. Con este pretexto, te compartimos algunos datos sobre el artista y cómo es que llegó a tener fama internacional: 

– Coleccionó alrededor de 400 mil objetos en 600 cajas, a las cuales llamó “cápsulas del tiempo”. Entre ellos se encontraba un pie momificado y una rebanada de pastel de la boda de Caroline Kennedy. 

– La mayoría de los títulos de sus películas contenían referencias sexuales; algunos ejemplos son Kiss, Blowjob, Eat, Horse, Suicide, Bitch, entre otros. 

– Desde pequeño sufría el mal de San Vito, también conocido como la enfermedad de Huntington. Se trata de un trastorno neurológico, hereditario y degenerativo que provoca una alteración tanto en la psique como en la habilidad motriz. Debido a ello pasó mucho tiempo en cama, dedicando su tiempo a dibujar y a coleccionar imágenes de estrellas de cine. 

– La serie 32 latas de sopa Campbell –1962– se subastó 9 años después por 10 mil dólares. 

– A la puerta de su estudio The Factory se encontraba Cecil, un gran danés disecado. Se dice que Warhol lo compró en ese estado para que vigilara el estudio. Ahora está en el Museo Andy Warhol en Pittsburgh, EEUU. 

– David Bowie interpretó el papel de Andy Warhol en la película Basquiat –1996– de Julian Schnabel. 

– Warhol incluyó a la modelo y actriz Edie Sedgwick en su adaptación de la novela La naranja mecánica, que rodaba con el nombre de Vynil. Ella fue su musa: ella quería parecerse a él –cortándose y pintándose el cabello como el artista– y él quería parecerse a ella “inhalando glamur y exhalando glamur. La palabra glamur está acuñada para ella”.

– La primera exposición de Warhol fue en 1962 en la Galería Ferus –Los Ángeles, EEUU. Ahí expuso sus lienzos de sopa Campbell, y vendió todo por un total de mil dólares de esa época. 

– Era un personaje que practicaba el catolicismo (incluso se dice que solía asistir a misa todos los días), lo cual provocó cierta polémica al declararse abiertamente homosexual. 

– Warhol descubrió a The Velvet Underground en un club de Nueva York, el Café Bizarre. Se trató de una banda compuesta por Lou Reed, John Cale, Maureen Tucker y Sterling Morrison. Se convirtió en su mánager, marcando su sello en los inicios de la banda hasta convertirse en una de las más relevantes de su época. 

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La cómica desesperanza de ‘Maquinaria Panamericana’

Arte

Por: Lalo Ortega - 06/24/2017

Un relato de ironía sobre el México contemporáneo, pero alejado de la sátira que usualmente se hace de nuestra realidad

“La función de la prensa es confortar a los afligidos y afligir a los acomodados”: Mr. Dooley.

Esta máxima de la sátira fue acuñada, atinadamente, por el protagonista ficticio de un cartón publicado cotidianamente en los años de transición entre los siglos XIX y XX. Mr. Dooley, personaje creado por el humorista y escritor Finley Peter Dunne, no sólo condensa el propósito del género (que trasciende su aplicación periodística para adaptarse a diversos medios más) sino que invita a la persona común a preguntarse quiénes, en esa afirmación, son los afligidos y quiénes son los acomodados.

“¡Ahora sí se cayó el sistema!”, se lee en el tagline del póster promocional de Maquinaria Panamericana (Joaquín del Paso, 2016), una clara alusión a las elecciones federales de México de 1988, marcadas por el supuesto fallo de cómputo en la contabilización de los votos, y las resultantes acusaciones de fraude electoral.

Pero a la película, por lo menos en la superficie, le atañe menos el panorama amplio del país y, en vez de ello, se concentra en una tragedia empresarial. El primer largometraje de Joaquín del Paso sigue al negocio homónimo de máquinas de construcción, luego de que su presidente fallece súbitamente en las instalaciones. Tras el suceso, la compañía queda condenada a la quiebra, y sus empleados a la calle.

En medio del caos, viene la transición de poder y la revelación de irregularidades impunes. En el último intento de los empleados por salvar la compañía y sus destinos, se exponen la falta de liderazgo, corrupción, grillas y burocracia endémicas, y quizá hasta entonces inadvertidas, de Maquinaria Panamericana. Todo como un típico día en la prensa mexicana, ya incapaz de confortar afligidos y afligir acomodados.

Este microcosmos empresarial nace de un lugar personal para Joaquín del Paso (se trata también de un homenaje al negocio de su abuelo y padre), pero sus personajes sin duda llenan los arquetipos de la loca realidad macrosocial de México. La excelente cinematografía, aquí a cargo de Fredrik Olsson, inmortaliza el más inquietante de los simbolismos de nuestra sociedad cuando ésta, carente de dirección y sumida en el caos, le otorga un renovado y antitético propósito a sus máquinas de construcción.

Todo aquel que haya percibido el día a día de México como un extravagante sueño, sin duda experimentará una fascinante sensación de déjà vu con Maquinaria Panamericana, un filme que nos enfrenta con la maquinaria inoperante de una nación desprovista de proyecto. Pero, en esta sátira, ¿quién es el afligido y quién el acomodado? ¿Es el estado actual culpa de un paternalismo impotente al que nos aferramos desesperados, o culpa de nuestra propia incapacidad de construir?

Por lo menos, queda disfrutar del efecto mínimo: reír para no llorar.

 

Maquinaria Panamericana se proyecta en el Cine Tonalá de la Ciudad de México como parte del ciclo #MásCineMexicano, iniciativa para impulsar la distribución de producciones nacionales independientes. Estará en la cartelera durante todo el mes de junio; puedes consultar las fechas y horarios de su proyección en este enlace.

 

Twitter del autor: @Lalo_OrtegaRios

Del mismo autor en Pijama Surf: ‘Plaza de la soledad’: las mujeres que preferimos ignorar