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¿Por qué existe un Día Mundial de la Leche?

Salud

Por: pijamasurf - 06/01/2017

En 2001, la FAO eligió el 1 de junio como Día Mundial de la Leche, un alimento fundamental en la dieta del ser humano

Sabemos bien que nuestra época se ha caracterizado por cuestionar prácticamente cualquier tema, en algunas ocasiones con más fundamento que en en otras, y no siempre con idéntica fortuna. La alimentación no se ha salvado de esta tendencia y, como a veces se dice con cierta ironía, parece difícil sortear un menú sin que cada elección parezca discutible.

Con todo, hay elementos cuya importancia en la historia evolutiva de nuestra especie es indudable. Sin duda, uno de ellos es la leche de vaca, que ha acompañado al ser humano desde la época de las primeras domesticaciones animales en la llamada “revolución neolítica” y sin la cual es posible que el desarrollo de nuestros antepasados hubiera sido muy diferente.

Es sabido que la leche es una fuente importante de nutrientes que ayudan a cubrir los requerimientos diarios de calcio y vitaminas A y D (un solo vaso de leche contiene el mismo calcio que 11 huevos grandes o cinco tazas de brócoli). Además, la proteína que ofrece tiene todos los aminoácidos esenciales, es fácil de digerir y de aprovechar por el cuerpo y se le considera una fuente de proteína de alta calidad, es decir, contribuye a mantener los músculos fuertes y sanos.

Sin duda estas propiedades fueron factores decisivos en la evolución del hombre y, teniendo en cuenta que fisiológica y genómicamente somos más o menos los mismos que nuestros antepasados, valdría la pena poner en perspectiva ciertos argumentos que en ocasiones se esgrimen contra la inclusión de leche en la dieta cotidiana.

En concordancia con esto, en 2001 la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) instituyó el Día Mundial de la Leche, para generar conciencia sobre la importancia que la leche puede llegar a tener en la alimentación del ser humano.

¿Qué te parece? ¿Vas a festejar el Día Mundial de la Leche?

 

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¿Por qué nos tardamos más de lo planeado en cumplir las tareas?

Salud

Por: PijamaSurf - 06/01/2017

“Planning fallacy" (o “falacia planificadora”), la trampa mental en que se subestima el esfuerzo y el tiempo para realizar ciertas actividades

El psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista Erich Fromm solía decir que cuando la pasión inunda, el tiempo parece desaparecer. Él se refería a que enfocar toda la atención en un proyecto puede provocar que el tiempo pase sin siquiera percatarlo, de modo que al tomar conciencia del proceso, uno requirió más tiempo de lo pensado. 

Esta tendencia tiene el nombre de “planning fallacy" (o “falacia planificadora”), la cual habla acerca de una trampa mental en la que se subestima el esfuerzo y el tiempo para realizar ciertas actividades. El fenómeno de la planning fallacy se descubrió en 1979 por los psicólogos Daniel Kahneman y Amos Tversky y actualmente el psicólogo Nicholas Epley, de la Universidad de Chicago, intenta desmenuzar sus particularidades. 

Epley solicita a cada lector suyo que realice un pequeño experimento con una pluma y papel. Lo primero que tiene que hacer es contar con una tarea que requiera una duración de algunas semanas –por ejemplo, terminar un libro; después, apuntar en la hoja de papel: a) la fecha tentativa en la que se cumplirá el objetivo; b) la fecha en que lo cumplirá si todo sale bien; c) la fecha en que lo cumplirá si todo sale mal. 

Tras varias pruebas, Epley encontró que no sólo no se cumple con las fechas establecidas en los mejores escenarios ni en los más realistas; tampoco se cumplen las de los peores escenarios. El especialista cuenta cómo un profesor de psicología les pidió a sus alumnos responder tres preguntas después de terminar sus tesis ellos establecieron que les tomaría en promedio 34 días llevar a cabo la tarea –en el mejor de los escenarios, 27 días, y en el peor, 49 días–. Al final, a casi todos les tomó 55 días en promedio. 

“Incluso en el peor de los escenarios, se tiende a ser optimista”, concluye Epley. Si el optimismo facilita la planning fallacy, quizá pequeñas dosis de pesimismo ayudarían a cumplir con nuestros objetivos a mediano y largo plazo. Frente a ello, Epley recomienda siempre ser realista y actuar en función de ello; es decir que para prevenir tardar más de la cuenta hay que contemplar que puede haber imprevistos, y planificar pequeños pasos para asegurarse que las cosas saldrán adecuadamente.