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¿Qué significa que Estados Unidos se retire del Acuerdo de París contra el cambio climático?

Política

Por: pijamasurf - 06/01/2017

La retirada del Acuerdo de París ha causado temor e indignación en todo el mundo

Hoy se anunció, ante la preocupación del mundo, que Estados Unidos dejará el acuerdo sobre el cambio climático de París, el cual ha sido firmado por 195 países (sólo Siria y Nicaragua se han negado).

El New York Times, en un editorial, explica que Trump ha comprado la idea de que el acuerdo a luchar contra el cambio climático afectaría seriamente la economía. Aunque así fuera, de todas maneras sería necesario, pero esto no es cierto. Trump argumentó que el Acuerdo de París es simplemente un mal trato para Estados Unidos en términos económicos. Lo cierto es que el Acuerdo de París no obliga a los países que lo firmaron a hacer nada, solamente se ofrecen metas aspiracionales para reducir emisiones y reportes frecuentes sobre el estatus de cada país en sus esfuerzos por reducir las mismas. Esto también quiere decir que la renuncia al Acuerdo de París no hace que la política climática de Estados Unidos cambie necesariamente. Sin embargo, sí es una especie de golpe bajo en el ánimo de los esfuerzos globales y envía claras señales de que a Estados Unidos (o a su presidente) no le interesan las advertencias de la ciencia, no le importan los problemas que puedan suceder en el futuro por esto en otros países (especialmente los países pobres, que serán los primeros afectados), no acepta su responsabilidad histórica de ser el país que más dióxido de carbono ha emitido en la historia, y no tiene respeto por sus aliados y los acuerdos internacionales, es decir, no pretende cooperar. Actualmente, Estados Unidos es el segundo emisor mundial (China, país que retiró su apoyo al acuerdo, lo ha superado en los últimos años).

El popular sitio de análisis Politico.com sugiere que la verdadera razón por la cual Trump (quien ha hablado del cambio climático como un hoax) decidió retirarse del Acuerdo de París no fue por el clima (o por negar la veracidad de la ciencia) y ni siquiera para proteger a las corporaciones estadounidenses, sino simple e infantilmente porque necesitaba trollear al mundo. Trump es el troll del mundo... Se trató de:

dar el dedo medio al mundo, al tiempo que le recordó a su base de fieles que comparte su resentimiento ante las élites políticas, científicas y ante los hippies abraza-árboles que ven como menos a los estadounidenses que perforan por petróleo o excavan por carbón. El Congreso no parece querer pagar su muro fronterizo --y México ciertamente tampoco-- así que rechazar el tratado de París era la forma más fácil de expresar su tema de Estados Unidos como fortaleza sin tener que pasar por la legislación.

Obama había tomado la decisión ejecutiva de firmar y ahora Trump, al desandar todo lo trazado por Obama, tomó otra decisión ejecutiva. No obstante, Estados Unidos está obligado a mantenerse dentro del Acuerdo de París hasta 2020.

Trump parece estar pensando en las personas que votaron, la clase media blanca trabajadora, sobre todo. Sin embargo, diversos datos señalan que 2/3 partes de los estadounidenses están preocupados por el cambio climático y una encuesta de Yale notó que el 70% quería que Trump se quedara dentro del acuerdo.

Consistentemente, numerosos estudios científicos muestran que las emisiones de carbono son responsables de un aumento de temperatura que seguirá incrementándose, provocando fuertes tormentas, sequías, alza en los niveles del mar y otros posibles desastres. Es imposible saber actualmente cuál será el efecto de que Estados Unidos no cumpla con los acuerdos internacionales sobre el cambio climático pero las proyecciones sobre el futuro no son nada halagadores, y este tipo de decisiones sólo puede hacer que se acelere la crisis que ya parece irreversible.

Un ejemplo de lo que puede suceder puede apreciarse en estos mapas que proyectan el año en el que ciertos cambios drásticos de orden climático afectarán a las grandes ciudades, con o sin la disminución radical de emisiones de dióxido de carbono.

Estos son los principales estereotipos con los que se percibe a los árabes, asiáticos, africanos y latinoamericanos

Política

Por: pijamasurf - 06/01/2017

Occidente ha creado el mito de Oriente y del exotismo e inferioridad de todo lo que no se ajusta a su angosta visión del mundo

En poco más de 2 minutos este notable video presentado por Al Jazeera nos introduce al trabajo de Edward Said y su importante noción de orientalismo, la creación de un estereotipo de lo que es lo oriental.  Said argumenta que Oriente, y en esto debemos incluir a los pueblos nativos del continente americano, nunca pudo representarse a sí mismo, y por lo tanto se creó un mito de uso político en la imaginaria occidental.

La colonización ocurrió "Nó sólo con ejércitos sino con literatura, no sólo con conquista sino con antropología, no sólo con opresión sino con narrativa". Occidente pintó una imagen de Oriente: encantadores de serpientes, bailarinas exóticas, ladrones, holgazanes, lo sensual, lo pervertido, lo peligroso; mientras que los occidentales eran siempre lo racional, lo civilizado, lo disciplinado, lo iluminado. Said, un intelectual palestino versado en la cultura occidental, notó como se construyó esta narrativa en la literatura del siglo XIX y hoy continúa en la cultura moderna: la narrativa moderna política de "ellos contra nosotros", lo irracional contra lo racional, lo barbárico contra lo civilizado. El video identifica los siguientes estereotipos:

Africanos: déspotas corruptos, muertos de hambre.

Latinoamericanos: narcos, futbolistas, dictadores.

Árabes: terroristas, misóginos.

Asiáticos: fanáticos religiosos, ingenieros de software.

Podríamos añadir otros, pero éstos capturan la esencia de cómo se ha construido el mito, cómo se ha fijado la identidad. Es doblemente dañino, pues por una parte se construye el mito y se lleva a la imaginaria colectiva como un prejuicio que se manifiesta como una visión de la realidad de los ciudadanos promedio; por otro lado se usa dentro de una agenda política para justificar la invasión y la intervención. La continuidad de la evangelización, ahora de manera secular; antes con espadas, biblias y crucifijos, ahora con iPhones, tarjetas de crédito y modelos de Victoria's Secret. 

El siguiente video utiliza un ejemplo que se encuentra en la obra de Said: el orientalismo es como si un profesor universitario de edad avanzada fuera a un rave o a una fiesta de jóvenes. De igual manera al mirar hacia Oriente, los intelectuales, no podían entenderlo y por eso lo juzgaron como enigmático y lo romantizaron a la vez que lo satanizaron. El intelectual que mira con una mezcla de excitación y desprecio siente que sus valores están justificados, ya que es un académico que tiene una reputación de autoridad que le permite sentirse superior. Said creía que la academia occidental influyó en las sociedades imperialistas con una intelectualidad dudosa, incapaz de ver más allá de sus propios prejuicios basados en la creencia de la superioridad occidental. La intelectualidad está afectada de una visión política y es utilizada como justificación para la colonización, reformulando la invasión como salvación.

Es de mencionar que el complejo de superioridad de los intelectuales occidentales ha hecho que se olvide que lo más preciado de esta propia intelectualidad tiene fuentes orientales o africanas, como es el caso de la filosofía griega y de grandes exponentes como Platón y Pitágoras, entre otros, quienes más que pensadores originales, según su propia admisión, obtuvieron buena parte de sus conocimiento de fuentes egipcias y asiáticas. En cierta forma el despertar de la filosofía occidental viene de la raza negra, algo que escandalizó a los intelectuales del siglo XVIII y XIX.