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Esta es la edad en la que las mujeres y los hombres tienen mayor libido

Ciencia

Por: Pijama Surf - 07/30/2017

Según este estudio, mucha libido no tiene que ver necesariamente con mayor satisfacción sexual

Hace poco un estudio reveló que la edad en la que las mujeres tienen un mejor desempeño sexual ronda en el final de sus 30, y ello se deriva de una mayor confianza en sí mismas y un mayor desapego respecto de lo que los demás piensen de ellas.

Ahora, un nuevo análisis de Lovehoney, uno de los sitios más importantes de venta de objetos sexuales, ha analizado el nivel de libido reportado en hombres y mujeres partiendo de la edad en que sintieron que ésta era más fuerte. La encuesta fue aplicada a más de 14 mil personas. Como es de esperarse, el nivel de libido no está necesariamente asociado a un mejor sexo.

Generalmente se piensa que un mayor nivel de libido en las mujeres ocurre en los 30 pero, según esta encuesta, en realidad el promedio de edad donde ellas reportaron experimentar más deseo fue entre los 18 y 24 años (con casi la mitad de las participantes); menos de la mitad de las encuestadas que se encontraban en los años 30 reportó esto. En comparación, sólo el 14% de los hombres dijo que el tope de su libido ocurrió entre los 18 y los 24 años.

Por su parte, los hombres reportaron experimentar el mayor nivel de libido en los 30 (el 25% de los participantes). Ahora, en esta investigación, la mayoría de mujeres y hombres reportaron que su mejor satisfacción sexual tuvo lugar en la década de edad de los 30 años, y no consideran que ello esté vinculado con un mayor nivel de libido.

El estudio se hizo con el fin, precisamente, de encontrar si había una correlación entre mayor libido y mayor satisfacción sexual, siendo la conclusión por parte de ambos sexos que no tienen en realidad mucho que ver entre sí. Se trata de una buena noticia para todos los que han rebasado los 24 años: la satisfacción sexual involucra numerosos factores, y la confianza en uno mismo quizá sea el más grande de los fetiches.

Vicios que obstaculizan tu éxito (según el padre de la neurociencia)

Ciencia

Por: pijamasurf - 07/30/2017

Se ha dicho frecuentemente que el talento no lo es todo, y bajo la sabiduría de la neurociencia, Santiago Ramón y Cajal recomendó esto

Santiago Ramón y Cajal es considerado el padre la neurociencia y ganó el Nobel de Medicina por ello. Sus estudios merecieron que por primera vez se aludiese a una “doctrina de la neurona”, y entre sus aportes tenemos algunas publicaciones sobre el comportamiento humano desde una perspectiva del estudio de la mente.

En 1897 publicó un libro que continúa siendo pertinente hasta nuestra época, ya que evoca vicios de la personalidad que se repiten como patrones atemporales en las personas talentosas que nunca llegan a aportar al mundo exterior.

En su libro Consejos para un joven investigador, desmenuza las actitudes o creencias que podrían aniquilar tu talento. A grandes rasgos, Ramón y Cajal apunta a que, si bien es necesario soñar, ahondar, imaginar, debes pasar del estado soñador al realista-soñador. Aquí algunos aspectos retomados al respecto por The Independent.

 

Contempladores

Muchas personas que no llegan a desarrollar su talento son contempladores profesionales. Y lo anterior tiene su belleza, pero se perderán de las bondades de aportar su semilla. Son personas, que, literalmente, contemplan la hermosura de la naturaleza y la estudian; de las ideas, de las creaciones; aprecian en demasía, pero su estado suele quedarse sólo en esta parte. Su consejo es que debes tomar dirección, salir de lo puramente abstracto.

 

Eruditos empedernidos

Al respecto, nos dice que está bien muy interesarnos por numerosos temas, pero, también es necesario que profundices en algunos tópicos para avanzar en proyectos de investigación o de creación. Los eruditos empedernidos suelen desarrollar grandes discursos (y ego), pero sólo eso:

Discuten de todo –desparramando y abusando de su intelecto entusiasta. Este hombre indolente de la ciencia ignora un simple y muy humano hecho… Parecen sólo vagamente conscientes de que la erudición guarda poco valor cuando no refleja un avance en la preparación y los resultados de la persona. Los bibliófilos están más concentrados en proyectar una imagen de genios.

 

Megalómanos

Tienen un ego enorme y creen que, dada su inteligencia, el éxito vendrá pronto. Sin embargo, tienen poca perseverancia. Podría decirse que son más soñadores que talentosos, incluso, aunque su talento podría ser mucho.

 

Adictos a sus instrumentos

Los instrumentos (hoy los gadgets, por ejemplo) pueden ser muy útiles, pero generar obsesión por las herramientas puede hacer que pierdas de vista tus objetivos; dominar tus instrumentos es importante, pero no debes olvidar que son sólo eso, un vehículo.

 

Inadaptado social

Decía Bertrand Russell que hay personas más gregarias y otras menos gregarias. Las personas que suelen tener intereses científicos o artísticos disfrutan más de la soledad que otros, pero una cosa es disfrutar la soledad y otra es el aisalmiento o la incapacidad de trabajar en equipo. Siempre, en cualquier proyecto, necesitarás desarrollar habilidades sociales para llevarlo a cabo.

 

Teóricos

Muchas personas gustan de analizar todo, formular incesantes teorías, y ello podría ser útil, pero sólo hasta cierto punto:

Básicamente, el teórico es una persona perezosa actuando como una diligente. Inconscientemente obedece la ley del mínimo esfuerzo por que es más fácil construir una teoría que hallar fenómenos.

Las teorías van y vienen pero la información obtenida permanece. Las teorías nos abandonan pero la información nos defiende. Ella es nuestro verdadero recurso, nuestro verdadero estado, nuestro mejor linaje. En el eterno cambio de las cosas, sólo la información nos salva del deterioro del tiempo y del olvido o la injusticia del hombre. Arriesgar todo en el éxito de una idea es olvidar que cada 15 o 20 años las teorías son revisadas o reemplazadas.