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Estudios con bebés muestran que la naturaleza humana es esencialmente compasiva

Ciencia

Por: pijamasurf - 07/17/2017

Bebés ayudan a personas que sufren y son capaces de reconocer y recompensar a las personas generosas

Más allá de la herencia del llamado "pecado original" y de toda una cultura del castigo y el miedo, la ciencia muestra que el ser humano tiene una cualidad moral natural que lo lleva a sentir compasión por las demás personas. Más que un pecado original, el ser humano tiene una inocencia original.

El psicólogo de la Universidad de Yale, Paul Bloom, autor del libro Just Babies, argumenta que al nacer, un bebé está dotado ya con compasión, empatía y un sentido de justicia.

Por ejemplo, estudios muestran que los bebes empatizan con aquellos que sufren: lloran en respuesta a otros bebés que lloran y acarician u ofrecen juguetes a aquellos que parecen estar enojados. Los bebés también ayudan espontáneamente a extraños que tienen problemas. En una investigación, los experimentadores notaron que cuando intentaban abrir una gaveta con las manos llenas de otras cosas o cuando visiblemente batallaban por alcanzar un objeto, los bebés de 1 año de edad se acercaban para ayudarlos. Como control se mostró que cuando el experimentador tiraba el objeto a propósito al suelo, el bebé no lo rescataba.  

En el estudio más llamativo, investigadores de Yale y British Columbia enseñaron a unos bebés un espectáculo de títeres en el cual los diferentes personajes o se ayudaban o se lastimaban. Después, cuando se les daba la opción de jugar con estos títeres, casi todos los bebés escogían jugar con los personajes que ayudaban y no con los que lastimaban. Los bebés incluso tienen una noción de que los actos generosos merecen ser premiados, y eligen casi siempre a alguien generoso y no a alguien egoísta.

Estas investigaciones han sido conducidas con bebés de una edad tan joven como los 3 meses y aun en bebés que no tienen hermanos, por lo que se cree que es difícil que hayan podido aprender esta conducta. 

Bloom dice que "los bebés son animales morales"; sin embargo, es crítico que esta moralidad evolucione y se refine con el crecimiento. Él da una lista de cualidades innatas:

un entendimiento de que ayudar es moralmente bueno y que lastimar u obstaculizar a otra persona es moralmente malo. Un sentido rudimentario de la justicia --un entendimiento de que los buenos deben ser recompensados y los malos castigados. Un sentido inicial de igualdad  --en particular, que debe haber división equitativa de recursos. Y junto con estos principios hay emociones morales, incluyendo empatía, compasión, culpa, vergüenza e indignación ante lo injusto.

Así es como el consumo de alcohol afecta las relaciones de pareja a largo plazo

Ciencia

Por: Pijama Surf - 07/17/2017

Un estudio de la Universidad de Michigan arroja interesantes resultados sobre la relación entre el consumo de alcohol en una relación y su nivel de satisfacción

Es verdad: en el amor de una pareja influye una diversidad de indicadores casi irrastreables. Que una relación dure, quizá primero comience con cualidades como el respeto o la madurez de entender que el romance siempre bajará de nivel, con aprender a vivir el amor desde la cotidianidad, más allá del romance explosivo e inicial.

Los elementos de la ecuación, sin embargo, son mucho más complejos. Y entre ellos destaca también el consumo de sustancias, la relación que tenemos con ellas. Sobre el consumo del alcohol en pareja, un estudio de la Universidad de Michigan ha arrojado interesantes resultados respecto a su relación con parejas duraderas.

El análisis incluyó una muestra de 4 mil 864 parejas con más de 33 años juntos, todos arriba de los 50 años. Los resultados apuntan a que las parejas cuyo consumo de alcohol es similar son más felices. Lo anterior incluye tanto a los que toman como a los abstemios. Las personas que beben juntas suelen estar también más satisfechas.

En una entrevista para Reuters la doctora Kira Birditt, de la Universidad de Michigan, advirtió:

Los resultados no sugieren que las parejas deberían beber más, o cambiar la manera en que beben. (…) No sugerimos una respuesta de por qué pasa lo que pasa, pero podría ser que las personas que hacen actividades de esparcimiento juntas tinene una mejor calidad de matrimonio.

Lo anterior apunta a que no es el alcohol en sí lo que determina la satisfacción, sino el hecho de compartir cosas juntos, lo cual también aplica en el caso del abstencionismo. Ahora, el análisis también indica que cuando uno de los dos involucrados bebe más, o bien, uno es abstemio y el otro no, la satisfacción es menor.

En el caso de los que toman mucho, como cualquier exceso, ello merma la estabilidad de la pareja, así como de cualquier relación personal.