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Comienzan con una formación de instrumentos como si fueran tambores o una batería, con el objetivo de mostrar fuerza e inteligencia

Los ilustradores de The Square Comics publicaron una imagen acerca de cómo varias especies realizan sus rituales de cortejo hacia las hembras. En ella se ve cómo la paloma macho se acerca a la hembra para mostrar una danza que practican durante años; al pingüino macho entregando a la hembra el guijarro más suave, que lleva meses buscando; al pez globo macho realizando un diseño intrincado para mostrar su amor a la hembra; y finalmente, al hombre mandando la fotografía de su pene (sin ser solicitada) a una mujer, vía mensaje.

Este podría ser un resumen preciso de la diversidad de métodos de cortejo en numerosas especies de la biodiversidad. Existe una larga lista de prácticas seductoras que aún quedan por descubrir, y un ejemplo de ello son las aves cacatúas de Palma, al norte de Australia, las cuales utilizan la música como herramienta seductora.

De acuerdo con el reciente descubrimiento de Robert Heinsohn, profesor de biología evolutiva de la conservación en la Universidad Nacional Australian Nationala, las cacatúas de Palma usan un instrumento musical con el que crean ritmos y tempos similares a los que un humano haría.

Comienzan con una formación de instrumentos como si fueran tambores o una batería, con el objetivo de mostrar fuerza e inteligencia. En ocasiones, mientras la hembra está observando, el macho rompe ostentosamente una abultada rama de un árbol, ajustándola al tamaño de un lápiz. Incluso son capaces de desarrollar una composición musical mientras golpean la rama contra el árbol y sueltan silbidos u otros sonidos de un impresionante repertorio de 20 sílabas. Conforme incrementa su excitación, las plumas a la altura de su pecho se erigen, sus alas se extienden e inicia una danza de piruetas y saltos.

El doctor Heinsohn logró recolectar en los últimos 7 años una serie de videos y grabaciones de 18 cacatúas macho que se encuentran en la península del Cabo York de Australia, en donde las aves se consideran valiosas para la minería de aluminio, si bien Heinsohn explica que las cacatúas de Palma son especies muy tímidas, lo que hace muy difícil la posibilidad de estudiar sus procesos de cortejo. Por eso, haber conseguido 131 secuencias de drumm es una joya invaluable que permite analizar ritmos precisos, consistentes y bellos.

El siguiente video es un ejemplo del creativo método de cortejo de esta especie australiana:

 

 

Pulpos son los biohackers por excelencia: pueden editar sus propios genes

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 07/27/2017

Es hora de rendirse ante el poder supremo de nuestros señores, los cefalópodos

Los pulpos son la especie más asombrosa que existe: su inteligencia es prodigiosa, su capacidad de cambiar de forma y camuflarse no tiene paralelo y, por si fuera poco, parecen extraterrestres. Se ha dicho que los gatos son nuestros señores y que debemos venerarlos, pero sería más acertado aceptar la realidad de que los pulpos son los amos y maestros del planeta. 

Recientemente se descubrió que los cefalópodos, la familia que incluye a los calamares, son capaces de editar sus propias instrucciones genéticas. Justo lo que quieren hacer los partidarios del new age con la ayuda de las entidades celestiales de Alfa Centauri o alguna otra estrella.

Los cefalópodos no obedecen al pie de la letra sus comandos genéticos sino que, como verdaderos hackers, en ocasiones interfieren con el código que está siendo portado por una molécula mensajera. Esto permite que se diversifiquen las proteínas que producen. A esto se deben algunos de sus comportamientos complejos y su alta inteligencia (la cual les permite utilizar herramientas y resolver problemas complejos).

Se descubrió que el 60% de los scripts de ARN en el cerebro de un cefalópodo se recodifica al editarse; otros animales, incluyendo a los humanos, sólo recodifican eventos en cerca del 1%. Al hacer esto los pulpos podrían estar modificando cambios de temperatura, su propia memoria y hasta su forma de experimentar la realidad.

Los cefalópodos tienen neuronas en sus tentáculos, son capaces de cambiar instantáneamente de forma, tienen sangre azul y pueden ver la luz polarizada.