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Supuesto espíritu de Shakespeare escribió obras de Víctor Hugo

Libros

Por: PijamaSurf - 07/20/2017

Se dice incluso que Víctor Hugo pasó largas temporadas en Gran Bretaña manteniendo comunicaciones con los espíritus de Shakespeare, Platón, Galileo, Napoleón, Aristóteles, Jesucristo, el Drama y la Muerte

Se dice que el expresidente Francisco I. Madero alcanzó el poder en México al dejarse guiar por su hermano durante sus sesiones espiritistas. Sorprendentemente, no es el único personaje en la historia de la humanidad que se ha dedicado a realizar este tipo prácticas para elaborar ambiciosos proyectos; entre ellos se encuentran los escritores Arthur Conan Doyle, Charles Dickens y Víctor Hugo. Incluso se dice que este último pasó largas temporadas en Gran Bretaña manteniendo comunicaciones con los espíritus de Shakespeare, Platón, Galileo, Napoleón, Aristóteles, Jesucristo, el Drama y la Muerte.

En el libro Lo que dicen las mesas parlantes (de la editorial Wunderkammer) existe una larga literalidad sobre las sesiones del autor de Les misérables con los espíritus; sin embargo, explica la editorial, “tampoco está todo ahí, pues hay cuadernos que fueron destruidos y otros que han desaparecido. Se trata de una selección de 128 páginas de unos encuentros que mantuvo entre 1853 y 1855, durante su exilio en la isla de Jersey, en el canal de la Mancha”.

Los especialistas en salud mental explican que estos síntomas, en que se cree establecer un tipo de comunicación con los espíritus, se refieren a un trastorno mental llamado parafrenia fantástica, la cual se manifiesta antes de los 30 años mediante inquietud, ansiedad y alucinaciones en torno a fuerzas cósmicas durante más de 6 meses. En el caso de Víctor Hugo, después de pasar por el trauma emocional de la muerte de su hija Leopoldine, el autor consagró gran parte de sus noches intentando establecer vínculos con personajes del otro mundo, hasta el punto de creer que eran ellos quienes le dictaban obras. Incluso hay partes de un drama que describe que fue recitado por Shakespeare durante sus diálogos.

Frente a ello, Víctor Hugo se preguntó “¿qué soy yo, un poeta o un profeta?” al reflexionar sobre el arte del ocultismo y espiritismo. A lo largo de los años en que se consideró un médium, especialmente durante sus conversaciones con el océano, extrajo “elementos definitorios de su poética, como cuando le pide al espíritu de los mares que le dé el sonido del viento y el de las olas, un auténtico manifiesto de lo que quería ser la poesía romántica, tan vinculada a la naturaleza encabritada”. Fue así que se convenció de haber conseguido una novela en 5 mil 500 versos alejandrinos, hasta que le hicieron notar que sufría episodios delirantes.

Es más fácil aprender a leer que aprender un nuevo idioma, según estudio

Libros

Por: PijamaSurf - 07/20/2017

De acuerdo con estudios realizados en el Instituto Max-Planck para la Psicolingüística de los Países Bajos, la lectura altera las conexiones neuronales tanto en la periferia flexible como en las regiones más profundas

No es la primera vez que los estudios científicos han mostrado los numerosos beneficios de la lectura. Por ejemplo, se dice que la lectura ayuda a mantener activas las cortezas frontal, occipital y temporal, las cuales activan a su vez el hipocampo y el lóbulo temporal medial, y fortalece el razonamiento, la planificación hacia el futuro, la resolución de problemas y la toma de decisiones, entre otros; también se dice que mejora la empatía y la comprensión de los demás, pues contribuye a disminuir el nivel de estrés y los prejuicios generados por la cultura. 

No obstante, los científicos apenas han descubierto que leer tiene un impacto –físico– en el cerebro de los individuos. De acuerdo con los estudios realizados en el Instituto Max-Planck para la Psicolingüística de los Países Bajos, la lectura altera las conexiones neuronales tanto en la periferia flexible como en las regiones más profundas. 

Es decir que si hasta ahora se asumía que la lectura generaba cambios sólo en la superficie cerebral, en el córtex, ahora se sabe que el proceso tiene efectos más profundos en torno a la flexibilidad neuronal. Para Falk Huettig, encargado de la investigación realizada en el Instituto, el crecimiento del conocimiento a través de la lectura es sorprendente, pues “es mucho más fácil para nosotros aprender a leer que aprender un nuevo idioma”. Esto se debe a que las conexiones neuronales se reorganizan en las estructuras profundas del cerebro, principalmente en las regiones del pulvinar –en el tálamo– y del colículo superior –en el tallo cerebral. 

De alguna manera, esta reorganización neuronal incrementa la funcionalidad tanto en el tálamo como en el tallo cerebral, extendiéndose hacia las zonas más superficiales del cerebro –principalmente en la corteza frontal–, como si fuera un circuito ininterrumpido del exterior hacia el interior, y del interior hacia el exterior. Debido a ello, los investigadores asumen que la información visual trasciende hacia numerosas habilidades cognitivas mediante el flujo sanguíneo y que las regiones más profundas del cerebro poseen una maleabilidad que solía ignorarse.

En palabras de Huettig:

No se había visto antes que inclusive estas estructuras tan profundas en el cerebro, que eran evolutivamente antiguas, tuvieran cambios fundamentales y lograsen adaptarse a nuevas herramientas al grado de comunicarse efectivamente con partes de la corteza, como la corteza visual.

La importancia de este descubrimiento reside en el apoyo a tratamientos para pacientes con autismo, dislexia y otras condiciones relacionadas con el tálamo o la educación. Huettig concluye sobre el tema que:

las implicaciones sociales de este tipo de investigación son enormes. Necesitamos comprender el nivel de flexibilidad de los cerebros adultos para adquirir habilidades cada vez más complejas y así estructurar programas de apoyo que brinden mayores posibilidades de éxito a las personas iletradas.

 

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