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NANO MUTEK y su rave en un sótano de la Colonia Centro

Arte

Por: Pablo H. - 08/21/2017

Con NANO MUTEK, el festival de creatividad digital MUTEK MX nos anuncia el temple de su edición 2017

Asumiendo el riesgo que implica caminar en el centro de la ciudad por la noche, con sus calles vacías y las luces amarillas que apenas iluminan las paredes, me apresuro hacia la dirección que tengo anotada en un papel. Al llegar, me uno al pequeño grupo de personas que aguardan afuera con cigarro en mano, mientras escucho los sonidos susurrantes de la reventa y las sirenas lejanas de una ambulancia. Me colocan la pulsera de acceso y abren un portón negro que descubre un sótano luminoso, humeante, con escalones que vibran por el eco de los beats.

Estoy en una especie de rave organizado por MUTEK MX como parte de las actividades previas a la edición de este año de MUTEK en Montreal, Canadá (el festival madre). Un evento al que no pude decir que no, aunque cayera en jueves, pues presenta a tres DJs nada convencionales, muy lejanos a lo que se acostumbra escuchar en nuestra escena: Lotic (US), Jlin (US) y Wasted Fates (MX). NANO MUTEK MX es una propuesta arriesgada y fuera de mi espectro musical cotidiano.

Ya instalado y con un trago en mano, me mimetizo con las personas de la pista en medio de sonidos sucios, caóticos y energizantes: dub, footwork y techno duro invaden la caverna de concreto. Los exponentes de la noche llevan al trance a los oyentes, quienes no saben qué sucede realmente o qué demonios están escuchando, pero se mueven con bailes arrítmicos y manos levantadas tocando la neblina artificial. Las horas pasan entre música frenética y momentos de hipnosis en neón, sudor y coñac. Todo culmina con el headliner Lotic, cuyo estilo erótico y provocador mantiene a los asistentes interesados de principio a fin con su figura moviéndose a la par de su estruendoso ritmo.

La clandestinidad de este sótano de la calle López se asemeja mucho más a lo que se encuentra en lugares de electrónica en Berlín o Londres que a un espacio típico raver en la ciudad de México. Una vez dentro, no hay diferencia: el sonido Funktion-One es impecable, las luces recrean un ambiente de fiesta under, donde apenas se vislumbran figuras y la gente se conecta para crear una textura sensorial, de esas que disfrutan los puristas de la electrónica. Se construye mucho con poco, lo básico funciona porque ya está probado: música y baile sin artilugios. El lugar elegido ha cumplido su misión, pues la gente sale satisfecha buscando un lugar para sentarse y, al fin, reposar.

Partiendo de que la escena raver en México comenzó a principios de los años 90 y que nuestras formas de consumir música y entretenimiento han cambiado, es notable el entusiasmo, la visión y la necedad de los organizadores que buscan mantener la apertura y el espíritu dancer en una ciudad cada vez más diversa y desplazada. Desde hace algunos años, los espacios en ruinas o abandonados del centro y las colonias populares de los alrededores se han usado para organizar eventos que atraen a un sector musical más exigente; aquellos que ya se aburrieron de lo actualmente establecido y que buscan, cual curaduría, lugares en con los que puedan conectar de nuevo. Le han dado al clavo.  

MUTEK MX empezó desde un lugar muy discreto y ya va para su 14ª edición. Sin lugar a dudas es la alternativa multidisciplinaria anual, pues la calidad sigue intacta con propuestas innovadoras, presentando experiencias tecnológicas globales y un roster de artistas audiovisuales que deleita y sorprende a todos aquellos que se dicen conocedores. Nada más échenle un ojo al cartel que presentarán este año.

Del 11 al 15 de octubre tendrá lugar MUTEK MX 2017 y seguramente estaremos hablando mucho de eso. 

 

Imágenes: 1) Lotic; 2) Jlin; 3) Wasted Fates; 4) Damián Romero

Texto e imágenes: @pablodavidhb

Agradecemos a MUTEK MX la invitación y facilidades para realizar esta cobertura.

Nahui Ollin, el alma gemela de Frida Kahlo que México olvidó

Arte

Por: PijamaSurf - 08/21/2017

Hay quienes la llegan a comparar con la famosa pintora Frida Kahlo; sin embargo hay otros, como el escritor José Emilio Pacheco, que vaticinan una época en donde las imágenes de la afamada pintora mexicana serían sustituidas por las de Nahui Ollin

Carmen Mondragón Valseca, también conocida como Nahui Ollin, fue artista, revolucionaria, mexicana, mujer. Hay quienes la llegan a comparar con la famosa pintora Frida Kahlo; sin embargo hay otros, como el escritor José Emilio Pacheco, que vaticinan una época en donde las imágenes de la afamada pintora mexicana serían sustituidas por las de Ollin: “La nahuimanía reemplazará a la fridomanía. Habrá postales, camisetas y gorras con las iniciales N.O., líneas de perfumes y productos de belleza”; o como Jaime Romandía, productor de una nueva película llamada Nahui (2018), quien afirma que “Nahui Ollin debería ser una figura de culto. Es más importante que Frida Kahlo”.

Hija del general Mondragón, uno de los más allegados al aquel entonces presidente Porfirio Díaz, Carmen Mondragón pasó de una educación rigurosa con pautas de lucha feminista y liberación sexual femenina, a un matrimonio que le costó su salud psicoemocional durante 8 años. Durante su vida con el cadete Manuel Rodríguez Lozano –desde 1913 hasta 1921– Mondragón tuvo una estancia intermitente entre París y México, en donde ambos artistas entraron en contacto con artistas como Henri Matisse, Georges Braque, Pablo Picasso, André Lhote, André Salmon, Jean Cassou y Diego Rivera, dando como resultado un aprendizaje autodidacta en torno a la pintura y el arte. Fue en esta ciudad europea en donde su hijo falleció: hay quienes dicen que ella lo asfixió, él lo aventó al suelo desde las escaleras, ambos contribuyeron ante su inevitable separación debido a la homosexualidad de él; ninguna versión se ha comprobado realmente. Pero el impacto que causó afectó a Mondragón lo suficiente para regresar a México y sumergirse completamente en una vida artística.

A su regreso definitivo a México, Mondragón comenzó a relacionarse con artistas como Dolores del Río, Antonieta Rivas Mercado, Frida Kahlo, Tina Modotti, María Izquierdo, José Vasconcelos, David Alfaro Siqueiros y Gerardo Murillo –Dr. Atl. Fue este último quien se convirtió en su gran amor y penar, y quien la rebautizó como Nahui Ollin en honor al significado náhuatl del cuarto sol, “la renovación continua del Universo”. Desde entonces y durante 5 años, la intensidad se adueñó de la vida de ambos: se aferraron al arte y a su sexualidad, se olvidaron del desprecio de la sociedad que los formó y vislumbraron una perspectiva de renacimiento. Después de todo, él tenía 47 años y ella 29.

Fue en esta misma época cuando ella se vivió más feminista que nunca. Un feminismo distinto, de otra época, de otra cultura, en el que sus ojos sulfúricos eran un acompañante de la fuerza de su cuerpo. Vestida o desnuda, fue la musa de varios artistas, y ella se atrevió a saltar al vacío.

Sin embargo, las peleas y los celos en su relación le valieron fama de loca. Se dice que el Dr. Atl contó en una memoria la vez que Mondragón puso fin a una pelea rompiéndole un frasco de pintura en la cabeza; una vez que Ollin se sintió exhibida, decidió ponerle fin a la relación dejando una carta pegada en la puerta de la casa del pintor: en ella confesó haberle sido infiel a su pareja con al menos 20 hombres, rematando que lo dejaba por un tenor italiano.

Fue después de la ruptura con el Dr. Atl y la muerte de su siguiente novio, Eugenio Agacino, un militar que trabajaba en la Compañía Trasatlántica Española, que Ollin decidió alejarse del mundo, acercarse a su soledad, y “se aferró a lo único que le quedaba de su época de oro: harapos, maquillaje exagerado, uñas grotescas, una libertad que le costó su cordura”, mientras paseaba exóticamente en los pasillos del Museo de San Carlos o en la Alameda, y recogía gatos muertos para convertir su piel en cobijas que usaba como abrigo durante las noches.

Este estilo de vida llevó a Nahui Ollin, de familia acaudalada, a la pobreza que recorría los laberintos de la demencia, suciedad y obesidad hasta que en 1978, a los 85 años, falleció llevándose en la memoria un enfrentamiento en contra del machismo hacia la libertad sexual tanto de los hombres como de las mujeres.