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Pool party de colibríes: ve cómo se bañan y retozan juntos 30 colibríes (VIDEO)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/26/2017

De manera inédita, 30 colibríes se remojan en el agua y comparten baño y bebedero en este video

Los colibríes son, sin duda, una de las aves más cautivadoras; de una belleza deslumbrante y una agilidad asombrosa, viven literalmente envueltos en el deleite de las flores, chupando néctar como los más ligeros amantes. Sin embargo, las imágenes deliciosas que evocan los colibríes deben ser contrastadas con el hecho de que son altamente territoriales y difícilmente comparten espacio, en el cielo, en la tierra o en el agua (como en este caso).

Usuarios de YouTube han quedado sorprendidos por este video en el que hasta 30 colibríes se bañan juntos en una fuente, algo realmente sorprendente. Algún tipo de elixir (o perfeccionamiento de las condiciones ideales) debe de haber en esas aguas. 

Disfruten del raro chapoteo colectivo de los colibríes.

Timidez botánica: el singular fenómeno por el que las copas de los árboles nunca se tocan (FOTOS)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/26/2017

Un maravilloso ejemplo de equilibrio y sabiduría natural ocurre en las copas de ciertas especies de árboles

Quizá algún día, paseando por algún bosque o algún jardín, miraste hacia el cielo y te encontraste con un panorama muy especial: ahí arriba, las ramas y las hojas de los árboles habían crecido pero sin cubrirlo todo, como si se tratase de un techo fragmentado, con la luz colándose entre esas grietas como dejadas al azar, o con cierto propósito secreto, apenas intuido.

Por muchos años, científicos de diversas disciplinas se han preguntado por las razones de este fenómeno conocido como “timidez entre árboles” (designación no exenta de poesía, vale la pena señalar). Por algún motivo, en ciertas especies de árboles las copas crecen sin nunca tocarse, con lo cual se forma un dosel con brechas. Se sabe que esta timidez ocurre entre los eucaliptos, la conífera Pícea de Sitka (natural de Sitka, Alaska) y el alerce del Japón, entre otras especies, tanto entre sí como en combinación con otros árboles.

Al menos desde principios del siglo XX, se ha intentado explicar esta situación. Se ha dicho, por ejemplo, que esas grietas son el resultado de una “poda recíproca” entre los arboles, particularmente en zonas de vientos fuertes; también se cree que las grietas entre las copas permiten el paso de luz necesaria para otras plantas que crecen al pie de los árboles. Hasta ahora, la explicación más convincente es que las fragmentaciones en el dosel natural que forman las copas previenen la proliferación de ciertas especies de insectos nocivas para los árboles.

Sea como fuere, estéticamente se trata de un fenómeno muy admirable, sobre todo tomando en cuenta que su formación es del todo natural, o como si existiese una dirección artística en la improbabilidad propia de la creación del mundo.