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Cómo tomar fotos (épicas) de yoga para Instagram (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 09/02/2017

La estética del yoga en tiempos de Instagram: atardeceres de fuego y posiciones acrobáticas que excitan los chakras sobre montañas escarpadas o mares paradisíacos

El yoga se ha convertido en una fuerza económica mundial y proliferan innumerables maestros que buscan sobresalir por sus intrépidos asanas que desafían la gravedad en lugares increíbles (ya que la espiritualidad del yoga moderno en Occidente pocas veces viene de la práctica, acaso un buen paisaje puede proveer eso que el consumidor busca adquirir).

Claro que hay también muy buenos maestros de yoga en Occidente a quienes les interesa solamente la práctica y la genuina utilización del cuerpo como camino al ser, a la divinidad, a la trascendencia, etcétera, y no sólo sentirse bien, tener un cuerpo sexy o ganar dinero. Pero probablemente no los veas en Instagram tomándose fotos en una roca en las nubes o frente a olas gigantes. 

Ultra Spiritual Life, un sitio de comedia dedicado fundamentalmente a parodiar la vida espiritual en la sociedad del consumo (lo que Chögyam Trungpa llama "el materialismo espiritual"), ha hecho este video en el que hacen una risueña crítica a la autopromoción y a la banalidad que predomina en el yoga moderno (el cual, en muchos casos, debería de llamarse fitness o algo diferente, pues no tiene mucho que ver con el hatha yoga original y, menos, con el yoga de Patanjali).

Fotos en el atardecer y en el amanecer en paisajes exuberantes o evocadores de una espiritualidad. Saludos al Sol en montañas, riscos y peñascos: el riesgo físico merece pagarse por una buena cantidad de likes. A fin de cuentas, el yoga puede salvar el mundo o al medio ambiente, o algo así. Hashtag #Yoga...

Aunque esta sesión de fotos es broma, increíblemente, existen muchos posts que dan tips justamente para esto: tomar mejores fotos en Instagram. Y las fotos son tan increíbles o ridículas como las que vemos aquí.

El "ahorita" del mexicano: ¿expresión laxa o alegoría de la vida en el aquí y el ahora?

Sociedad

Por: PijamaSurf - 09/02/2017

Cuando en México se escucha decir “Ahorita llego”, significa “Estaré ahí dentro de un indeterminado tiempo” (porque probablemente apenas se está saliendo de casa)

Se le ha llamado “Efecto ahorita” a la manera que los mexicanos tienen de manipular el tiempo a su antojo, de adaptar la lengua a su cosmología casi ancestral en la actualidad. "Ahorita" puede ser dentro de 15 minutos, 1 hora, una tarde o quizá nunca. Sin embargo, eso es algo que sólo un mexicano puede descifrar.

Múltiples extranjeros muestran su exasperación cuando entran en contacto con el "ahorita" mexicano. Las anécdotas llueven, como esperar toda una tarde a los técnicos de cualquier servicio y que, al último minuto, digan que mejor al día siguiente; como realizar una acción inmediatamente, cuando el interlocutor mexicano lo esperaba dentro de un rato; como preguntar “Ahorita, ¿cuándo?” después de haber dejado pasar 2 horas desde el primer ahorita. Al principio, pueden tildar esta actitud como insegura o laxa; después, cuando han estado en contacto constante con la cultura mexicana, la asumen con gracia e incluso hasta con una sorprendente ligereza transmitida mediante la expresión “Ya será”.

Para la doctora Concepción Company, lingüista e investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México, “Cuando un mexicano dice ‘ahorita’, puede significar mañana, dentro de 1 hora, 5 años o nunca”. Es decir que cuando en México se escucha decir “Ahorita llego”, significa “Estaré ahí dentro de un indeterminado tiempo” (porque probablemente apenas está saliendo de casa); o “Ahorita regreso”, “Volveré pero no sé a qué hora precisa”. Incluso, el “Ahorita” puede ser utilizado como una manera cordial de rechazar una oferta, como por ejemplo, “¿Quieres un café, té o agua?”/“Ahorita, gracias”.

Pero entonces, ¿cuándo es ahorita con un ahorita? Existe una tendencia evidente de los mexicanos a hacer un uso extenso del diminutivo. Y si bien el “ahorita” goza de la cualidad de ser diminutivo para indicar inmediatez, los mexicanos lo usan como una manera de romper el espacio entre el emisor y el receptor para disminuir la formalidad, seriedad o angustia del momento. Según la doctora Company, agregar el diminutivo reduce la urgencia en vez de incrementarla –como en otros países hispanohablantes.

La especialista en el lenguaje agrega que si, por un lado, la “i” del ahorita se arrastra (suena durante más tiempo), la acción a la que se está refiriendo puede tardar mucho más de lo esperado o deseado; y si, por otro lado, se desea una acción en el momento, es preferible hacer alusión al "ahoritita", pues “el sonido es corto, y los sonidos duros representan la idea de que las cosas se necesitan hacer de inmediato”.

Es verdad, no todos se acostumbran a “este vago concepto de conseguir un objetivo en un punto indeterminado en el futuro”. No obstante, la ruptura del "código ahorita" comienza en el momento de aprehender la premisa de vida de los mexicanos, en la cual hay permiso para las sorpresas, la relajación, la vida libre de prisas. Porque, de acuerdo con la especialista, la actitud hacia el tiempo en México se vuelve despreocupada: no importa si se empieza a tiempo un evento, porque el ahorita permite vivir en el aquí y en el ahora de la vida.