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Cuando Michael Foucault probó el LSD, dijo: "Es la mejor experiencia de mi vida". Aquí la historia

AlterCultura

Por: pijamaSurf - 09/17/2017

Una de las mentes más brillantes del siglo XX se habría transformado después de una experiencia con LSD en el desierto

Muchos tenemos la certeza de que Foucault fue uno de los filósofos e historiadores más influyentes de la segunda mitad del siglo XX. Su colega y compatriota, Pierre Bourdieu, resumió así su brillante rol: "una larga exploración de transgresión, de ir más allá de los límites sociales, siempre e inseparablemente ligado al conocimiento y al poder". Pero lo que la mayoría ignora es que en su ávida exploración, Foucault también accedió a experiencias psicoactivas por medio de sustancias. Y en esta faceta de su vida, destaca un viaje de LSD que tuvo en California. 

Este suceso, al cual Foucault se refirió como "una experiencia límite", y que incluso calificó como "la mejor experiencia de mi vida", ocurrió en 1975 cuando el francés impartía clases en la Universidad de Berkeley. Otro profesor, Simeon Wade, confesó que quería hacer un experimento: "Quería ver cómo reaccionaba una de las más grandes mentes de la historia a una experiencia que jamás había vivido". 

Buena parte de la sesión la dedicaron a observar el tránsito de Venus en el cielo. 

Fuimos a Zabriskie Point a ver la aparición de Venus. Michael colocó bocinas a nuestro alrededor, ya que estábamos solos, y escuchamos a Elisabeth Schwarzkopf cantar Las cuatro últimas canciones, de Richard Strauss. Vi a Foucault derramar lágrimas [...] Estuvimos ahí como 10 horas.

Según Wade, el viaje de ácido en el desierto cambió para siempre a Foucault. Meses después recibió una carta donde le decía que "le había cambiado profundamente la vida y la obra". Como si, a través del LSD, Foucault hubiera logrado consumar algo a lo cual había apostado durante décadas de lúcidos cuestionamientos filosóficos: transgredir la identidad impuesta por la sociedad. 

 

Aquí te compartimos una memorable entrevista con Wade sobre la catarsis lisérgica que experimentó Foucault y que habría de marcar sus últimos 9 años de vida

Esta es la razón por la que el actor James Franco jamás ve porno, y es buena

AlterCultura

Por: pijamaSurf - 09/17/2017

En la era del porno, mensajes como este de James Franco llevan la discusión a planos más importantes

El porno es un fenómeno polémico. Si bien en algún momento el dilema era sobre todo moral (y lleno de tabúes), luego a esta disyuntiva se unieron los argumentos neomísticos (en contra de la masturbació) o metafísicos (sugiriendo frecuencias bajas alrededor de esta práctica) también tenemos, por ejemplo, la indignación feminista alrededor de la "objetificación" de la mujer y su cuerpo. Pero un punto que pocos tocan en la discusión son las condiciones laborales y psicológicas de cientos de miles de mujeres que participan en esta industria alrededor del mundo.

Aunque muchos lo ignoremos, y muchos más queramos ignorarlo, en alguna medida la industria del porno, y obviamente de la prostitución, tienen una estrecha relación con la trata de blancas y el mercado de personas, por ejemplo. Las mujeres que no viven algo así, se enfrentan, al menos en su gran mayoría, con condiciones denigrantes y están en posiciones muy vulnerables. 

Cuando a James Franco, actor que además protagonizará una serie sobre la industria de la pornografía, le preguntaron sobre el porno, fue claro al sentenciar que él no consume jamás porno por una convicción ética:

No tengo ninguna oposición moralista contra esto (el porno), pero en un capitalismo no regulado siempre existen unas cuantas personas que de alguna manera terminan en la cima mientras el resto son simplemente arrojados abajo del camión. 

[...] Creo que lo que más se me quedó de esa película (el documental Hot Girls Wanted) es que estas niñas están completamente desprotegidas. 

Así que la próxima vez que veas porno considera que más allá de su potencial "pecaminoso", de que vaya a entorpecer tus habilidades tánicas o de expansión de conciencia, o que sea una afrenta ideológica contra la mujer, quizá puedas añadir a la danza psicocultural que quizá del otro lado no se la están pasando tan bien o que incluso son uno más de los deshechos de un sistema económico y social diseñado miserablemente.