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Gatos y pepinos: la extraña fobia que tienen los gatos a los pepinos (VIDEOS)

Sociedad

Por: pijamasurf - 09/05/2017

Un peculiar fenómeno viral: personas asustando gatos con pepinos. ¿Por qué le temen los gatos a los pepinos?

Aunque los gatos en muchos aspectos parecen ser una especie superior a los humanos, y han logrado dominarlos para que los mantengan --y ciertamente son los amos y señores del Internet, donde reciben culto ininterrumpido-- estos pequeños felinos tienen un punto débil. Los gatos tienen terror ante los pepinos --y para ser sinceros, quizás a muchos otros objetos largos, puntiagudos; no tanto a los objetos que parecen falos, sino a los objetos que podrían ser serpientes, según teorizan algunos.

Este temor irracional a los pepinos ha generado toda una serie de videos y memes en los que vemos gatos asustados tremendamente por la irrupción de un pepino en su espacio personal. Gatos que vuelan por el aire, salen tendidos alejándose de estos amenazantes objetos.

Hay quienes señalan que estos videos son simplemente crueles (y, ciertamente, tienen un punto: ¿acaso te gustaría que alguien colocara algo que parece a todas luces una serpiente, de manera furtiva, en tu espacio personal?), pero muchos más los consideran divertidos por los millones de vistas que tienen. Así tenemos otro fenómeno, un tanto inane, característico del Internet, donde el entretenimiento triunfa siempre.

 

Hoy podemos alquilar y simular prácticamente todo, incluyendo un padre

Uno de los casos más aberrantes de la conjugación entre mercado y emociones –fenómeno que, por cierto, marca tristemente nuestra época– podemos encontrarlo hoy en Japón. A pesar de que los prestadores de este distópico servicio advierten que no debe usarse como una "muleta emocional", la frontera entre las emociones y la practicidad es débil, demasiado débil.

Por entre 70 y 275 dólares puedes rentar un papá. No importa cuál sea la circunstancia que te orilla a hacerlo, es decir, ni la causa de la ausencia de un padre en tu vida (sea por muerte, abandono o hastío), ni el ritual social o necesidad legal que te orilla a buscar uno a toda costa; incluso si es rentado, esta agencia tiene para ti un padre dispuesto a acompañarte al altar en tu boda, secundarte en una pedida de matrimonio o simplemente asistir a un evento y decir unas conmovedoras palabras. 

A fin de cuentas, vivimos en la era de la simulación: simulamos saber cosas que estamos lejos de entender, simulamos actitudes, conductas y filosofías con tal de pertenecer a un grupo social o encajar en un cierto perfil, simulamos orgasmos y evolución espiritual, simulamos riqueza y hasta podemos conseguir tatuajes efímeros; pero aun para nuestros estándares de la sociedad simulada, la posibilidad de alquilar un papá parece un tanto escandalosa. 

En todo caso, si algún día necesitas uno y no tienes problemas con que hable una lengua extraña y sus rasgos no correspondan a los tuyos, en Japón te espera uno (y muy amoroso).