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La conmovedora transformación de perros rescatados de la calle (FOTOS)

Sociedad

Por: PijamaSurf - 09/04/2017

De acuerdo con una investigación realizada por Mia Cobb, especialista en caninos, la amistad entre ambas especies ayuda a regular los ritmos cardíacos, refuerza ambos sistemas inmunológicos y desarrolla tanto confianza como empatía en el ser humano

En los últimos años han surgido numerosos estudios sobre el vínculo entre perros y dueños, resaltando una serie de beneficios biopsicoemocionales derivados de la mutua compañía y cariño. Por ejemplo, de acuerdo con una investigación realizada por Mia Cobb, especialista en caninos, la amistad entre ambas especies ayuda a regular los ritmos cardíacos, refuerza ambos sistemas inmunológicos y desarrolla tanto confianza como empatía en el ser humano.

De hecho, este fenómeno se ha contemplado como un apoyo terapéutico para casos de depresión, ansiedad y estrés en seres humanos, mientras que para casos de perros rescatados de la calle o la perrera se convierte en agradecimiento, cariño y astucia hacia su dueño, con límites casi inmortales. Se trata de un apoyo mutuo que se ve reflejado a nivel comunitario, en donde las emociones entre los seres humanos pueden regularse de manera más fácil fortaleciendo la estructura social, y la cada vez menor cantidad de contaminación por materia fecal de perros callejeros reduce significativamente los problemas de salud de una región.

Los resultados se vuelven evidentes cuando la mirada de los perros se transforma de dolor a alegría. Estos son algunos ejemplos del antes y después de un perro rescatado:

 

Hoy podemos alquilar y simular prácticamente todo, incluyendo un padre

Uno de los casos más aberrantes de la conjugación entre mercado y emociones –fenómeno que, por cierto, marca tristemente nuestra época– podemos encontrarlo hoy en Japón. A pesar de que los prestadores de este distópico servicio advierten que no debe usarse como una "muleta emocional", la frontera entre las emociones y la practicidad es débil, demasiado débil.

Por entre 70 y 275 dólares puedes rentar un papá. No importa cuál sea la circunstancia que te orilla a hacerlo, es decir, ni la causa de la ausencia de un padre en tu vida (sea por muerte, abandono o hastío), ni el ritual social o necesidad legal que te orilla a buscar uno a toda costa; incluso si es rentado, esta agencia tiene para ti un padre dispuesto a acompañarte al altar en tu boda, secundarte en una pedida de matrimonio o simplemente asistir a un evento y decir unas conmovedoras palabras. 

A fin de cuentas, vivimos en la era de la simulación: simulamos saber cosas que estamos lejos de entender, simulamos actitudes, conductas y filosofías con tal de pertenecer a un grupo social o encajar en un cierto perfil, simulamos orgasmos y evolución espiritual, simulamos riqueza y hasta podemos conseguir tatuajes efímeros; pero aun para nuestros estándares de la sociedad simulada, la posibilidad de alquilar un papá parece un tanto escandalosa. 

En todo caso, si algún día necesitas uno y no tienes problemas con que hable una lengua extraña y sus rasgos no correspondan a los tuyos, en Japón te espera uno (y muy amoroso).