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¿Son estas las piezas más tristes de la música clásica?

Arte

Por: pijamasurf - 11/29/2017

La oscuridad del espectro emocional suele ser un territorio fructífero para la creación artística

Para muchas personas, la música es la expresión creativa y artística más refinada, no sólo por las alturas que ha alcanzado a lo largo de su historia sino también, o especialmente, por esa especie de facilidad con que puede llegar a tocar y conmover a prácticamente cualquier persona y, podría decirse, incluso cualquier ser sensible. ¿O no fue con música que Orfeo calmaba a los hombres y a las bestias, e incluso le sirvió para dormir al Cancerbero en la entrada del inframundo?

“Con la música nunca se puede estar seguro: en la medida en que externaliza nuestras pasiones más profundas, la música es siempre una amenaza”, dice el filósofo Slavoj Zizek en uno de los comentarios de The Pervert’s Guide to Cinema, en alusión a esa capacidad que tiene la música no sólo de hacernos sentir sino también, en ciertos momentos, bajo ciertas circunstancias, de expresar un estado emocional que a veces incluso para nosotros mismos puede parece confuso, ambiguo. 

A veces sabemos que sentimos algo pero no atinamos a decir bien a bien qué, sólo lo sentimos y lo sabemos. Y en esas ocasiones basta escuchar una tonada, recordar una canción o incluso repetir una y otra vez la misma pieza para advertir cómo esa emoción encuentra su cauce en el flujo milagroso de la música, como si ésta fuera capaz de descifrar lo que sentimos y, sin darle palabras, de todos modos le permitiera encontrar forma y significado.

Bajo esa luz compartimos ahora una serie de piezas que, paradójicamente, están marcadas por la sombra. Se trata de composiciones provenientes de la música clásica que por sus características evocan sentimientos tristes y melancólicos, sin duda una de las zonas del espectro emotivo que han resultado más fecundas para la música.

La selección proviene del sitio France Musique y en ella se encuentran algunas composiciones imprescindibles y otras quizá un tanto inesperadas. Como en otras ocasiones, invitamos a nuestros lectores a dejarnos sus propias sugerencias en la sección de comentarios de esta nota o en nuestras redes sociales.

 

MOZART | Requiem: Lacrimosa

Todo Requiem –la misa de difuntos del ritual católico– es por definición pesaroso, pero en el caso de Mozart se trata además de una de las últimas piezas que se abocó a componer, sin terminar, pocos meses antes de morir. 

 

SCHUBERT | Sonata para piano N°20, Andantino

En su diario, en marzo de 1824, Schubert anotó: "Mis obras son fruto del conocimiento que tengo de la música y también de mi conocimiento sobre el dolor".

 

PURCELL | Dido and Aeneas, "When I am laid in earth"

El también llamado "Lamento de Dido" es sin duda el fragmento más conocido de la música del compositor inglés Henry Purcell, uno de los artistas más melancólicos en una época, la barroca, que encontró la fuente de la creatividad en dicho estado del espíritu. 

 

OFFENBACH | Les larmes de Jacqueline

A Offenbach se le suele conocer más como un compositor de operettas y piezas cómicas, aparentemente lejos de los territorios de la tristeza. Nadie, sin embargo, está exento de sentirse triste, y cuando esta emoción se combina con la creatividad, suelen aflorar grandes obras.

 

BACH | Matthäus-Passion, "Erbarme dich"

"Tened piedad" es la petición melancólica que se lanza en esta parte de La pasión según San Mateo, el oratorio de Johann Sebastian Bach que necesariamente nos conduce a un estado de reflexión y calma inusitada, como si también en la melancolía encontráramos un bálsamo.

 

LILI BOULANGER | D’un soir triste

Lili Boulanger estaba destinada a convertirse en una compositora destacada. Hija de un compositor sumamente reconocido en su tiempo, Ernest Boulanger, y de una princesa rusa exiliada, Raissa Myshetskaya, cantante formada en el Conservatorio de París, nieta también de músicos y alumna precoz de Gabriel Fauré, su vida tuvo, sin embargo, otro final: murió a los 24 años, víctima de una tuberculosis intestinal derivada de la enfermedad de Crohn que padecía. Entre las composiciones que pudieron rescatarse después de su muerte se encuentra esta, dedicada a "una tarde triste".

 

SHOSTAKOVICH | Sonata para viola y piano, Adagio

La última obra de Dmitri Shostakovich es un demorado adiós a la música. Terminada pocas semanas antes de morir, el compositor ruso condensó en esta pieza sentimientos complejos. Compartimos la interpretación de Fyodor Druzhinin (viola) y Mikhail Muntyan (piano), músicos que se encargaron de estrenar la obra y, además, uno de ellos, Druzhinin, amigo a quien Shostakovich dedicó su composición.

 

HÄNDEL | Dixit Dominus, "De torrente in via bibet"

El Salmo 110 (109 de la Vulgata) encontró en manos de Händel una expresión profunda, conmovedora. "Del arroyo beberá en el camino", dice el texto bíblico, y acaso la introspección de esta pieza también tiene como propósito detenernos para contemplar realmente lo que sucede a nuestro alrededor y con nosotros mismos.

 

También en Pijama Surf: ¿Es posible que esta triste melodía húngara haya desatado una ola de suicidios?

 

Imagen principal: Orfeo lamentando la muerte de Eurídice, Ary Scheffer (1814; detalle)

Todos tus muertos: Reflexión sobre ‘Vuelven’ (Issa López, 2017)

Arte

Por: Psicanzuelo - 11/29/2017

No sería justo decir que la película mexicana ‘Vuelven’ (Issa López, 2017) es una cinta de horror, o un cuento; sería más parecido a un poema de realismo mágico macabro

La primera escena de Vuelven (Issa López, 2017) nos sitúa en un salón de clases donde los niños siguen la instrucción de su maestra, escribir un cuento, así conocemos a Estrella (Pola Lara) con su pulcro uniforme. Una niña que quiere escribir sobre tigres que han olvidado lo que son por miedo, y tienen que recordar para recobrar su reino. Hasta que un tiroteo hace que la maestra les indique tirarse al suelo, y que Estrella reciba de su mano un gis partido en tres que en realidad son tres deseos. Ella podrá usar a su antojo más adelante los deseos, desatando giros dramáticos en el guión en los que resulta complicado descifrar qué tan reales son, en lugar de constituir simples coincidencias mundanas.

Estrella regresa a su casa a descubrir que su madre no está, fue asesinada, y así encuentra a un grupo de niños de la calle que también han perdido a sus padres a manos del crimen organizado. Liderados por el carismático Shine (Juan Ramón López) viven en una azotea, comiendo ramen instantáneo con palomitas cuando pueden. Recordando clásicos como Los olvidados (Luis Buñuel, 1950), Pixote (Héctor Babenco, 1981) y Peter Pan (Clyde Geronimi, Wilfred Jackson, Hamilton Luske, 1953). Cabe mencionar que los niños no son actores y en verdad es un casting muy joven; a medida que la trama avanza los niños van sorprendiendo por el nivel de compromiso con la ficción, volviendo el relato más real cada vez, sin que olvidemos que son niños. 

El Shine tiene un celular de un político, El Chino (Tenoch Huerta), envuelto con un grupo delictivo; también una pistola de calibre considerable, sobre todo en sus diminutas manos, con el mango de una serpiente de oro. Ambos objetos se los roba a un narcotraficante durante su borrachera callejera. Resulta que el celular contiene un video donde se ve el asesinato de una mujer por parte de El Chino, que no es nadie más que la madre de Estrella. El grupo de niños a los que se ha integrado la bucólica Estrella tienen que huir cuando son perseguidos por los criminales, hasta que llegan a una gran mansión abandonada y derruida donde pueden jugar a ser niños otra vez. Son acompañados de un tigre que a veces es oso de peluche que cobra vida (maravilloso uso de efectos CGI) y a veces se vuelve un tigre real.

Otra metáfora fantástica aparece justificada por la carcasa del celular, varios dragones que vuelan en el aire y a veces se vuelven golondrinas como las que formaban la cadena que tiene la madre de Estrella en la muñeca, gracias a la que la reconocen los niños en el video. Así que a veces vemos dragones volando y a veces son golondrinas, simbolizando los dragones los que los niños pueden convertirse al crecer con tanta crueldad a su alrededor, o quizás evolucionen y hereden las golondrinas de las tradiciones mexicanas que se van perdiendo pero que siguen ahí con raíces profundas por medio de las familias.

El guión de Issa López es directo y simple, cargado de gran variedad de símiles impactantes que reflejan poéticamente la sangrienta violencia que se vive en el México actual. Lo primero que vi de Issa López fueron sus cortos escolares que destacaban en el uso de la imagen, entre relatos de horror y cuentos pero con fuerte carga social. Me da un enorme gusto que regrese ahora a sus afortunados inicios, después de dedicarse mucho tiempo al cine comercial, escribiendo numerosos guiones y dirigiendo dos cintas de comedias románticas tradicionales como lo fueron Efectos secundarios (2006) y Casi divas (2008).

Si fuera lo antes señalado poco para que el lector se anime a ver la cinta, podrían hacer más caso al genial escritor norteamericano creador de múltiples novelas que han sido adaptadas al cine con gran éxito como Carrie o El resplandor, entre muchas otras. Stephen King, el maestro del terror literario, publicó en su Twitter acerca de Vuelven: “Este es un estupendo film, que es al mismo tiempo rudo y conmovedor. Después de 2 minutos estaba bajo su hechizo”.

 

Twitter del autor: @psicanzuelo