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El teléfono celular, el responsable de las crisis financieras y la baja productividad a nivel mundial, según estudio

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 12/31/2017

Dan Nixon ha encontrado evidencias que sugieren que el apego a los teléfonos celulares forma parte de una “crisis de atención” que podría ralentizar la productividad laboral y desencadenar crisis financieras como la del 2008

Los humanos, ¿realmente somos capaces de ser multitask? Si bien el ego humano asegura que se puede prestar la misma cantidad de atención cuando se responde un mensaje de texto mientras se continúa una conversación con alguien que está presente, la realidad es que gran parte de la atención se desvía hacia uno de los dos elementos y, en la mayoría de las ocasiones, se ocupa en el teléfono celular. De acuerdo con Dan Nixon, blogger que trabaja en el departamento de estrategia y contenido para el Bank of England, esta desviación de la atención, causada por los gadgets electrónicos, ha tenido un impacto negativo en en la productividad de las personas y, por lo tanto, en la economía de los países.

Nixon ha encontrado evidencias que sugieren que el apego a los teléfonos celulares forma parte de una “crisis de atención” que podría ralentizar la productividad laboral y desencadenar crisis financieras como la del 2008. Se trata de una correlación significativa: “En la última década, el crecimiento de la productividad se ha ralentizado, mientras que los embarques globales de teléfonos inteligentes han crecido”.

De hecho, se estima que la interacción de los seres humanos con sus celulares es en promedio de 2 mil 617 veces al día. Y si bien no existe una potencial relación de causa y efecto –que los teléfonos móviles sean los causantes de la baja en la productividad– se ha establecido que “las distracciones en el trabajo –correos electrónicos, notificaciones en los teléfonos, ruidos de la oficina– afectan la productividad vía dos canales”. En palabras de Nixon:

La primera aseveración es simplemente que las interrupciones, tales como utilizar el Internet en el trabajo por razones personales o quedarse atrapado en la espiral de las redes sociales, reducen el tiempo de trabajo. Esto empeora con el hecho de que nos toma 25 minutos regresar a estar enfocados en una tarea después de haber estado distraído. Mientras tanto, la afluencia de correos, llamadas y mensajes instantáneos al trabajo podría reducir nuestro CI y debilitar la calidad de nuestro trabajo.

El segundo argumento es que las distracciones alteran nuestros modos de pensar a largo plazo, con trabajadores que desarrollan hábitos basados en las distracciones causados por cosas como los scrolls infinitos en redes sociales. Hay una investigación que sugiere que una vez que estás distraído por algo, es más probable distraerse uno mismo en el futuro. Esto lleva a pensar acerca de cómo el multitasking y los correos podrían ser influencias negativas en el lugar de trabajo, y se debería promover, mejor, hábitos libres de distracciones y ‘trabajo profundo’.

Ahora bien, según Nixon, se requiere mucha más información sobre la relación entre la atención, la productividad y la influencia de los teléfonos inteligentes; sin embargo, la evidente caída en la productividad después de la crisis financiera es un hecho en el que el especialista hace énfasis como relevante para desarrollar investigaciones empíricas más profundas. Después de todo, en los últimos años han surgido múltiples estudios científicos que demuestran que el abuso de los gadgets electrónicos durante la infancia puede resultar en daños neuropsicológicos.

Las cámaras de laptops y demás aparatos pueden ser fácilmente intervenidas, según advierte el FBI

Los comentarios hace 1 año del director del FBI, James Comey, sobre el riesgo de seguridad que representa tener una webcam sin cubrir han desatado toda una creciente preocupación entre usuarios. Poco después de la afirmación de Comey, quien dijo que él mismo cubre su webcam, se dieron a conocer imágenes en las que se ve cómo Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, también bloquea su cámara.

Esto ha generado un debate sobre si realmente una persona común y corriente debería tapar su webcam o si esto es sólo algo que haría una persona célebre o que tiene algo que ocultar. ¿Paranoia o razonable protección de la privacidad? 

Lo primero que hay que saber es que es relativamente fácil obtener acceso a una webcam y grabar lo que estás haciendo, sin que se prenda el foco verde de la cámara o cualquier señal indicativa. Un caso en la corte demostró que el FBI tiene la capacidad de usar las cámaras de las laptops para espiar. Snowden reveló también que la NSA utiliza plugins para tomar control de las cámaras. Y hace un par de años, una pareja inició un caso contra un hacker que habría subido a Internet un video de ellos teniendo sexo, esto por medio de entrar a su smart TV (evidentemente, no sólo las laptops son susceptibles al espionaje).

Considerando esto todavía queda plantearse si uno realiza alguna actividad enfrente de su computadora que no le gustaría que fuera registrada, o si la molestia de tener que quitar un pedazo de cinta de la cámara cada vez que se usa es mayor que la importancia de ocultar cierta actividad que quizás, remotamente, podría ser grabada. Por otro lado, no es posible saber hasta qué punto grandes compañías de tecnología podrían ya estar buscando obtener información de sus usuarios utilizando las cámaras de sus aparatos. Mientras que uno debate  internamente esto, ya se ha desarrollado una creciente industria de cubiertas para webcams y aparatos, con artículos que llegan a costar más de 20 dólares. Y es que siempre existe la oportunidad de distinguirte de los demás con una cubierta divertida, por ejemplo, un ojo que todo lo ve (y que siempre te está viendo a ti).