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Esta sustancia psicodélica acaba rápidamente con pensamientos suicidas, según estudio médico

Salud

Por: pijamasurf - 12/18/2017

Sin duda estamos viviendo una revolución psicodélica en la medicina, especialmente en el tratamiento de la depresión

Estamos indudablemente presenciado el renacimiento de la medicina psicodélica. Estudios con psilocibina han mostrado importantes resultados para tratar la ansiedad y la depresión con una efectividad superior a la de los antidepresivos y, acaso sólo comparable, con la ketamina, la cual es especialmente efectiva en casos severos. 

La ketamina es una sustancia que solía usarse sólo como anestesia de animales y empezó luego a usarse recreacionalmente hasta que en los últimos años se investiga seriamente para el tratamiento de depresión severa cuando antidepresivos y otras terapias no tienen logros.  En Estados Unidos el índice de suicidios ha llegado a su índice más alto en 30 años en el último periodo estadístico (2016), por lo que se buscan nuevas soluciones. 

Recientemente un estudio publicado en el "American Journal of Psychiatry" notó que la ketamina es efectiva como un tratamiento de emergencia para prevenir suicidios. En el estudio, los pacientes deprimidos obtuvieron una dosis de ketamina, la cual los hizo entrar en remisión de un episodio de pensamientos suicidas. Médicos hicieron el estudio con 80 pacientes clínicamente deprimidos. La ketamina probó ser efectiva y actuar no sólo disminuyendo la depresión sino también los pensamientos negativos e ideas (ideation es el término clínico usado). 

Esta reducción de la depresión y los pensamientos negativos duró unas seis semanas acompañada de más tratamiento. Lo notable del experimento fue que al notar los grandes resultados de la ketamina, los médicos tuvieron cierta compasión y decidieron dosificar a los pacientes que habían recibido una sustancia de control con ketrmina antes de que terminara el estudio. Actualmente la ketamina no está aprobada para tratar la depresión, pero una sustancia derivada está en proceso de aprobación en Estados Unidos.

Investigador contrasta los beneficios de la cantidad con la calidad de sexo

Salud

Por: pijamasurf - 12/18/2017

Para George Loewenstein, profesor de economía y psicología de la Universidad Carnegie Mellon, una mayor cantidad de sexo no forzosamente se traduce en mayor felicidad individual ni en la pareja

Cuando se trata de sexo, ¿acaso más es mejor? Si bien esta creencia se popularizó en la década de los 50 -mediante un experimento en donde un grupo de ratas prefirió pulsar un botón que estimulaba una región cerebral para producirse la sensación de un orgasmo, que sobrevivir ante la hambruna-, investigaciones recientes podrían indicar lo contrario y, por lo tanto, provocar polémica. 

Para George Loewenstein, profesor de economía y psicología de la Universidad Carnegie Mellon, una mayor cantidad de sexo no forzosamente se traduce en mayor felicidad individual ni en la pareja. De hecho, puede provocar el efecto contrario: el de la infelicidad. 

Algunos estudios han resaltado la relación entre una mayor cantidad de sexo y la euforia de recibir 150 mil dólares estadounidenses. Sin embargo, este tipo de investigaciones, planteadas desde una premisa mal entendida del sexo, promueven falsas creencias sobre las prácticas sexuales, la frecuencia de sexo y la felicidad. Además, aclara Loewenstein, estos estudios nunca determinan cuál elemento -sexo o felicidad- es la causa y el efecto, ignorando otros factores que influyen como la ubicación geográfica, edad, preocupaciones, entre otros. Es decir, "aunque parece plausible que el sexo puede tener efectos benéficos sobre la felicidad, es igualmente plausible que la felicidad afecta al sexo... O que haya una tercera variable, como la salud, que afecta a ambos".

Por ello, el equipo de Loewenstein diseñó un experimento, con la intención de responder claramente a esta incógnita: primero buscaron medir la felicidad en las parejas con su rutina sexual cotidiana; después, dividieron a las parejas en dos grupos: a uno le solicitaron tener el doble de sexo de lo normal, y al otro, no cambiar nada de su vida sexual; finalmente, compararon el nivel de felicidad experimentado en relación con el sexo al final del experimento. La investigación se llevó a cabo durante 90 días en 64 parejas heterosexuales de entre 35 y 65 años. 

La comparación se hizo mediante un cuestionario en línea que las parejas respondían al final de cada día. Las preguntas estaban enfocadas en descubrir el nivel de satisfacción con cada sesión sexual -la calidad del sexo-. 

La respuesta sorprendió a los investigadores: "Contrario a lo que uno puede imaginar de la relación causal entre la frecuencia sexual y la felicidad, observamos un impacto negativo y débil en el estado de ánimo de las personas que tienen más sexo". Es decir que en general, una mayor cantidad de sexo no se traduce en un mayor disfrute de la sexualidad en la pareja. Por esta razón, se concluye que es la calidad -y no la cantidad- del sexo lo que puede mejorar el bienestar y la felicidad tanto de un individuo como de la pareja.

Después de todo, se trata de estar en el aquí y el ahora para disfrutar realmente del regalo de los dioses...